lunes, 13 de marzo de 2017

Mis bolsos.

Hoy es un día lluvioso donde los haya, que invita a meterse en la habitación y hacer una incursión a todas nuestras posesiones. Como ya os comenté en la entrada anterior, me apetecía mucho hacer un destrasteo primaveral, de mantenimiento básicamente, pues ya ni tengo todo lo que hubo en un principio (un infierno) ni voy a volver a sentir aquellas sensaciones tan variopintas y profundas como sentí. 

Aquello fue una experiencia inolvidable y me alegro tanto de haberlo documentado y compartido en éste blog, pues ya es lo único que queda de aquella  casa llena de trastos y hoy es un hogar, si bien y para mi gusto, siguen sobrando cosas, sé que ésta aventura es una transición que lleva su tiempo y afortunadamente en éste maravilloso viaje voy muy bien acompañada y por lo tanto, como buen equipo que somos, llevamos nuestros ritmos y los respetamos para así disfrutarlo juntos y al máximo (vamos, que no tiro la casa por la ventana por respeto a la familia jejeje).

He sacado los bolsos. Tengo tres: uno negro bandolera, uno marrón tipo mochila, y uno de fiesta. Los tres de materiales sintéticos (nada de origen animal).
Mis bolsos: negro, marrón y de fiesta.

Actualmente estoy usando el marrón, casi diariamente y cerca de un año ya. Lo llevo extremadamente cómodo y no tengo idea de cambiarlo en breve, no obstante el negro me gusta tantísimo que me lo quedo porque sí, porque lo volveré a usar pues me encanta. La duda es el de fiesta. Lo tengo yo no sé la de años, y realmente lo he usado sólo una vez, para una boda el año pasado y sinceramente, no tengo idea de ir a más bodas ni acontecimientos en mi vida (no me gustan, qué le vamos a hacer?) entonces, qué hago con él?

Dentro de su funda, guardado dentro del negro, no ocupa lugar, no obstante si no lo vuelvo a usar éste año, saldrá con todos los honores a ver mundo, esa es la decisión que he tomado, ponerle fecha de caducidad. Lo he utilizado hace unos 6 meses, si no lo utilizo éste año, saldrá de casa.

Bolso de fiesta dentro del bandolera negro, no ocupa lugar.
Estoy contenta con ellos, antes tenía muchísimos bolsos y salieron todos de casa, no usaba casi ninguno y me ocupaban un sitio muy valioso.

Ahora mismo, éstos tres me encantan, y cualquiera de ellos lo llevo maravillosamente bien en cada momento, y mi cabeza no está estresada pensando en qué tengo y con qué ponerlo. Hacen juego con todo y sobre todo, aunque me costó muchísimo encontrarlos, son tal y como yo deseaba: material, forma, color y utilidad. Ahora mismo tengo muy pocas cosas, pero tengo lo que quiero sin acumulaciones, aunque me cueste un poquito más buscar :D

Y tú, ¿cuántos bolsos tienes? :D

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