sábado, 28 de enero de 2017

Minimalizando electrodomésticos.

El día 31 de diciembre de 2016 a medio día, mi lavavajillas decidió no encenderse nunca más. Lo que si lo hizo fue mi cara, dada la fatídica fecha y hora en la que decidió despedirse para siempre de nosotros.....

En cualquier caso muy agradecida con sus servicios puesto que la esperanza de vida de los electrodomésticos es de unos 5 años (o eso he escuchado siempre) y éste, de gama normalita, marca blanca y baratito, aunque muy bien cuidado y mimado eso sí, ha currado todos los días desde entonces durante unos siete años... creo que se puede marchar con honores.

En unos días lo sacaré a grandes enseres para que se lo lleven, lo dejaré unas horas antes porque siempre pasan a recoger chatarra y seguro que les hace papel, y voy a tener un pedazo de espacio en la cocina.... enorme!!!

No tengo pensamiento de renovar electrodoméstico de momento. Hemos sobrevivido muy bien en éstas fechas tan festivas fregando a mano, como toda la vía se ha hecho, y si bien es un avance, de momento no lo veo una necesidad imperiosa, y vamos a intentar vivir sin él... a ver qué pasa.

Poco después de semejante pseudo-catástrofe, que finalmente no ha sido para tanto, y por si acaso se nos ocurría sustituir el antiguo lavavajillas por otro, resulta que en plena ola de frío deciden subir el precio de la luz. Así que finalmente, sopesando y probando, ya casi un mes sin lavavajillas, no es tanto el tiempo que se pierde fregando teniendo en cuenta que todos colaboramos y tenemos todo siempre a mano, llamémoslo consuelo ;-). Finalmente hemos decidido prescindir del lavavajillas y no sustituirlo. Vamos a conquistar un poco de espacio en la cocina y a seguir la vida sin él ^_^

Y por si fuera poco, ésto ya lo hemos decidido sin rotura alguna, vamos a prescindir de un congelador vertical, que si bien lo usábamos, nos hemos dado cuenta que jugando bien al tetris en el congelador del combi, también podemos despedirnos de él. Seguro que a alguna familia de viene de perlas y nosotros ganamos más espacio y ahorramos energía. 


4 comentarios:

  1. Caramba! pensaba que apenas te quedaban cosas por sacar de casa...

    Yo voy más despacito, pero voy...


    Besazos!!!

    PD - Lo de la luz es un atraco a mano armada.

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    1. Eso es lo importante Nuria, ir. Da igual la velocidad. Y sí, podría sacar muchas más cosas de casa, cierto es que pocas cosas ya son trastos pero muchas si pueden ser "prescindibles" jeje. Ya se verá ^^

      Un abrazo grande!!! :*

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  2. Pues ahora que estoy leyendo a los clásicos, te diré que este modo de vida minimalista me recuerda a Diógenes (el más minimalista de todos los personajes que conozco).

    Contrariamente a lo que se cree, él tenía lo mínimo. Hasta el punto que vivía bajo una manta, con una escudilla y poco más. Cuando vio a un mendigo comer encima de una rebanada de pan, se deshizo de su escudilla, porque en realidad no era imprescindible...

    No sé por qué se llama "síndrome de Diógenes" a acumular cosas, si él no acumulaba nada...

    En fin, misterios de la historia.

    Besotes, Esther.

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    1. Ciertamente, yo también creo que Diógenes es el padre del Minimalismo. Y así es como se fue deshaciendo de todas sus pertenencias, dándose cuenta que realmente prescindible poca cosa había, hasta tal punto que cuando vio beber a un niño con las manos, se deshizo también de su cuenco.

      E igual que tu, también me pregunto por qué llevará su nombre ese Síndrome si realmente el hombre no tenía apenas nada material? Misterios, tú lo has dicho!:D

      Besotes!!! :*

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