viernes, 18 de noviembre de 2016

Funcionalizando la casa.

Cuando está la casa destrasteada o casi, después de mucho destrasteo y mantenimiento, el hogar cobra otra vida, es como que respira mejor y los que habitamos en ella lo hacemos a la par.

Hay que ver cuántas veces en el pasado había añorado tener una casa más grande, más habitaciones, más armarios, incluso mirado presupuestos para ampliar el desván, cerrarme medio patio para almacenaje...... en fin, lo pienso y se me eriza la piel.

Ahora tengo la sensación de estar como en una casa diferente, es una sensación similar a cuando entras a una casa/piso nuevos y vacíos, esa luminosidad, ese espacio, aire, eco.... esas ganas de limpiarla y empezar a decorarla, os ha pasado? 

Es diferente tu hogar tras un mega destrasteo, por lo menos en mi caso que habrá salido cerca del 95% de todo lo que había, y es que realmente empiezas y en un momento dado te das cuenta que necesitas seguir porque cuanto más trastos eliminas de tu vida, mejor te encuentras y sigues cual terapia.

No se trata de vivir en una casa vacía, aunque en mi caso, media así ha quedado. Se trata de tener lo que realmente te encanta y lo que realmente te sirve (aunque no necesariamente te encante un cazo, por ponerte un ejemplo), y funcionalizar el hogar para que todo tenga un propósito, esté organizado, sirva para algo y siempre esté en perfecto orden, sin dar lugar a acumulaciones innecesarias. Y aprovechar las distribuciones, sacar partido a las medidas. No es lo mismo no tener recibidor, que tener uno grandísimo, o tener mini-habitaciones, que sean grandes....

Luego analizar cada estancia, qué es y para qué sirve o utilizamos. Darle su función y organizarla de tal modo que nos sirva para eso, ya sea para descansar, para leer, para hacer ejercicio, cocinar....... Démosle su función y acomodémosla para ello, y no hay que tener pena si una habitación queda con una cama solamente, porque esa habitación hemos decidido que es para descansar y solamente para eso. Quedará una habitación de lo mas espaciosa, luminosa, limpia y oxigenada, que invitará al descanso, pues ese es el fin de esa habitación.

Un recibidor o entrada que albergue calzado y ropa de abrigo si lo permite, llegar y poder cambiarse el calzado inmediatamente permite que la casa se mantenga limpia más tiempo, y dejar los abrigos cuando llegas evita montones de ropa innecesarios.

Y así con cada una de las estancias de la casa.

En mi casa por ejemplo, tengo habitaciones casi vacías, y otras normales. La cocina por ejemplo se ha quedado muy bien, ni vacía ni recargada. Es una zona en la que paso la mayor parte del día, cocino, preparo recetas, planifico menús, limpio frutas y verduras... un no parar, y tenerla organizada me permite una mejor optimización de mi tiempo.

En cambio, los dormitorios no tienen más que la cama y uno de ellos un armario, sobra con eso. 

Tengo una habitación vacía. Si llegó un punto en que me sobraban muebles, ahora pueden sobrar habitaciones, y no es una casa grande ni mucho menos, es normal, sólo que cuando sacas todo lo que te carga y tienes lo que realmente utilizas o te encanta tener, no es tanto.

Hace un tiempo leí algo que me hizo reflexionar mucho. No sé si sabre reproducirlo tal cual, pero lo intentaré.

Venía a decir que no hay que sentirse triste si tras un destrasteo no te quedas con nada porque nada te gusta y nada te sirve, pues lo verdaderamente triste era no haberte dado cuenta de ello y que albergabas tantos trastos que te robaban casi la vida para nada.

Pues, como en mi caso era así, me llegó muy hondo. Muchas veces lo habré comentado y no me cansaré de repetirlo. Destrastear ha sido lo mejor que he hecho en mi vida en cuanto a mi casa se refiere, una terapia en toda regla. Todo lo anterior ha sido mover trastos de un lado a otro, malgastar tiempo, energía y dinero para volver todo a ser un caos en cuestión de días.

Así que si me pides consejo, te diré: destrastea y funcionaliza, no tengas pena por lo que se va, tenla porque no se haya ido antes, porque es tu tiempo y tu vida lo que pasa mientras los trastos nos atan.

2 comentarios:

  1. Es muy inspirador leerte! Empecé a destrastear este año, y aunque no llego a tus niveles, empiezo a sentirme más liberada. Como bien dices, no hay que tener pena por lo que se va, si no por que no se ha ido antes. El problema que veo en mi caso es tener a todos en casa dispuestos a destrastear, ya se que con que uno se ponga ya se gana mucho, pero es algo en lo que todos han de estar de acuerdo para que realmente surja efecto. Como conseguiste convencer a tu familia para minimalizar la casa?

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    1. Hola Marmota, pues creo que fue el ejemplo. En éstos temas está claro que es una persona misma la que tiene que tomar la decisión, pero sumergirse en el tema, verlo y disfrutarlo puede ayudar mucho.

      En mi caso, como empecé por la ropa y el armario es compartido, pues cuando acabé de destrastear mi parte la diferencia era abismal y eso se veía, día tras día, hasta que un día, semanas más tardes, mi marido vació el armario y lo destrasteó a lo bestia, además, sin pena ni gloria en apenas 15 minutos.... qué gusto, yo tardaba más en decidirme :D

      Con mi hija, pues una mañana bajé todos los juguetes que tenía almacenados e hicimos una criba, ella elegía lo que se quedaba y lo que se iba. Al final estaba tan cansada que todo se iba, y tiene gracia, pues una vez que está todo junto es lo que te provoca, cansancio y ganas de que desaparezca todo. Ahora juega todos los días con lo que se quedó, y lo disfruta, cosa que antes... te puedes imaginar.

      Su ropa es cosa mía, además que al crecer por segundos tiene lo justo para la temporada y al finalizarla se va todo a donación (ropa y calzado).

      Bien es cierto que cada cual lleva su ritmo, pero al final ha ido saliendo casi todo, y lo que queda por salir está guardado hasta que podamos sacarlo pero fuera de la vista está.

      Hablar del tema hace mucho también, yo leía mucho y charlabamos de todo lo que me fascinaba, las fotos que había encontrado, historias de minimalistas..... y finalmente creo que se contagiaron y nos dimos cuenta de que a menos trastos tengamos mejor vivimos.

      Yo soy la que cocina en casa, así que la cocina también la destrasteé yo, y da un gustazo trabajar en ella ahora, que los míos ahora también cocinan con muchísima asiduidad, y es por lo que hablaba en el post, es una cocina muy funcional, ni le sobra ni le falta nada por lo que es muy cómodo entrar y cocinar y no pensar...dónde estará ésto y lo otro?

      Y así con todo lo que estaba en mi mano o a mi cargo, y claro, eso lo disfruta toda la casa por lo tanto si finalmente les gusta y les facilita la vida, también harán su parte para completar el ciclo, antes o después, estoy casi segura ^^

      En cualquier caso, y pase lo que pase, destrastea tus zonas, y tus cosas, y los beneficios vendrán igualmente :D

      Besotes!!

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