lunes, 21 de noviembre de 2016

Cómo "convertir" a la familia al Minimalismo.

Éste post lo escribo a raíz de un comentario que me pareció interesantísimo de una entrada anterior y que me ha inspirado a desarrollarlo un poco más. La pregunta en cuestión: Cómo conseguiste convencer a tu familia para minimalizar la casa?

Creo que esa sería la pregunta del millón. Imaginaos la situación, la casa con muchísimos trastos, no sabemos ya donde guardar más, no nos acordamos de más de la mitad de lo que tenemos guardado, tardamos mucho en elegir qué ponernos cada día, todo son carreras, mover trastos, buscar cosas, y vuelta a empezar. Decides que ya no quieres vivir más así, y descubres un movimiento llamado Minimalismo que consiste en sacar de tu casa y de tu vida todo lo que no te sirve ni te gusta. Es perfecto! y empiezas a fantasear con tener tu casa super minimalista, con sólo las cuatro cosas que realmente utilizas, con muchísimo espacio libre, te puedes llegar a imaginar levitando mientras meditas cada mañana en una habitación casi vacía y en la que los incipientes rayos de sol matutinos empiezan a bañar parte de tu cuerpo mientras entran por la ventana..... fantástico!

Y después de empaparnos de toda la información, beneficios, fórmulas de destrasteo y demás, con las pilas cargadísimas, lo comentas en casa y tu familia opina que.... "qué con mis cosas vas a hacer qué?¬¬" 

Y es normal esa reacción. Teniendo en cuenta que nosotros ya estamos mentalizados y "nutridos" en cierta forma con todo lo que hemos visto y leído hasta el momento, y semi-convencidos en que gran parte de nuestras pertenencias van a salir de casa para siempre.

Lo más seguro es que quien se pregunta ésto, o es o vive con acumuladores en mayor o menor medida, y es que a casi todos nos gusta acumular, y tiene que ver mucho con la psicología y lo que nos hace llegar a sentir el comprar y acumular posesiones.

Entonces, llegamos supermotivados con la esencia de la idea clara, la exponemos y lo normal será un poco de reticencia o negación porque quizás no ha llegado el momento del resto de la familia o ni siquiera saben a qué posibles beneficios se pueden encontrar.

Mi respuesta a ésta pregunta es clara, y además así fue como ocurrió en mi caso, y fue el ejemplo. Y creo que es la mejor forma de mostrar, enseñar, y predicar algo, nunca imponer por mucho que nos apetezca.

Me vais a permitir que divague un poquito para poneros un ejemplo. Hace más de tres años que soy vegana, y cuando decidí no comer nunca más animales ni usar sus productos, mi reacción hacia mi familia y amigos no fue precisamente el ejemplo, al revés, todo era intentar convencer en todo momento de que el veganismo era lo mejor para los animales y para la salud, etc. Me convertí en una pesada en toda regla, pero no me di cuenta de un detalle y es que cada persona tiene su momento y tiene que ver antes de decidir, y decidir sin presión alguna.
Yo no me daba cuenta de que había leído cientos de libros sobre el veganismo y la salud, y había visto decenas de documentales, yo estaba documentada y convencida, tuve mi momento y me informé hasta la saciedad y tomé mi decisión. Y a partir de ahí quise imponerla y de esa forma lo que llegas a conseguir es lo contrario, no querer ni oir hablar del tema.
Con éste tema escarmenté y aprendí a predicar con el ejemplo. Cada persona tiene su momento y es el ejemplo lo que puede invitarle a informarse más y actuar.

En casa, fui yo la que tomé la decisión de minimalizarla, en cuanto a mis trastos  y zonas se refiere y empecé como os he contado muchas veces, por la ropa.

Tenemos un armario común, dividido en dos y cada uno tiene su parte con sus cosas a su gusto. Yo destrasteé mi parte en un par de vueltas y quedó un armario la mar de minimalista, despejado, vistoso, agradable, aireado, bonito y por supuesto, para mi gusto, el mejor del mundo (con todas mis prendas y cosas favoritas, ya me diréis). Y su parte era lo que mi parte fue unas semanas antes, un espacio llenísimo de ropa por todos lados.

Cuando abríamos el armario, la diferencia era abismal, y mientras yo tardaba medio minuto en elegir lo que me pondría él tardaba un poco más.

Otra de las zonas que "me pertenece" es la cocina, es uno de mis hobbies por excelencia y también tenía vía libre para destrastearla y se quedó espectacular, ni vacía ni llena, tiene justo lo que necesitamos y ahora la utilizamos los tres, porque da mucho gusto la funcionalidad que nos ofrece. Objetos justos y en su lugar.... a cocinar!!

Y hablabamos mucho del tema, le contaba artículos que me habían encantado, le enseñaba fotos de casas minimalizadas, historias de minimalistas..... llegamos a ver juntos algún que otro documental... en fin, que poco a poco nos fuimos sumergiendo juntos con el tiempo en el minimalismo.

Y poco a poco, fueron cogiéndole el gusto a los espacios libres que poco a poco iba conquistando, pues tras los trastos que fui largando de casa, fueron sobrando muebles, y tras los muebles, alguna habitación ha quedado ya casi vacía... y no tiene precio, de verdad os lo digo. Y repito, no tengo una casa especialmente grande, es normal, pero claro, ha crecido con el vacío. Más espacio sin necesidad de mudarme ^^

Una vez que ya se interesaron y quisieron participar, pues ya nos pusimos mano a mano con temas comunes como libros, instrumentos y algunas cositas más. Con la niña hicimos una montaña literal de juguetes y los cribamos durante horas, y los donamos para otros niños con menos recursos.

Y ninguno hemos echado nada de menos. Yo pensaba que con las miles de cosas que han salido de casa, algunas las echaríamos en falta, pero no ha sido así. Incluso si tuviese que hacer un listado de todo lo que ha salido, no sé si recordaría siquiera veinte objetos, por decir algo, porque realmente tenemos una percepción y un "amor" a los objetos, que muchas veces no corresponden con la realidad. Otras si, pues todos hemos perdido algo alguna vez que aún todavía recordamos, y es normal tener un valor sentimental a algo, pero a algo, no a todo.

Y más o menos, detalle por aquí, detalle por allá, que fue como mi familia se fue animando al tema minimalista, cada uno a su ritmo y manteniendo sus espacios. No hay más secreto que ese y creo que es la mejor forma de invitar a la familia a minimalizar un poco el hogar, porque al fin y al cabo, a todos nos gusta el orden, la limpieza y cómo no, tener todas nuestras cosas favoritas bien a la vista para disfrutarlas todos los días.

4 comentarios:

  1. Wow, muchisimas gracias por la respuesta, y por la entrada! Me gusta mucho tu reflexión y voy a hacerte caso: empezar con lo mío, que aunque ya se han ido muchas cosas, muchas quedan aún, y poco a poco mi marido se contagiará seguro. Ya le pasó, como al tuyo, con la ropa. Vio que yo donaba unas 10 bolsas y le picó la curiosidad, y dicho y hecho, sin dolor alguno en 15 minutos tenía otras 10 bolsas para donar!
    Hay una frase que me gustó mucho del libro de Konmari, decía algo así como que no hay que tener pena de deshacerse de algo, si no de pensar que no se ha estado usando, y alegrarse de darle una nueva vida. Y es muy cierto, a nosotros nos sobran muchas cosas, y hay mucha gente a la que le hacen falta. En mi caso, empecé regalando o donando todos lo sobrante, y ahora ya nos hemos apuntado a un grupo de facebook que recoge cosas para albergues de refugiados (vivimos en Alemania, donde hay muchos), y la verdad es que es una doble alegría: te libras de cosas que no necesitas, y se las das a gente que las necesita de verdad!
    De nuevo, muchísimas gracias por tus consejos, es muy inspirador leerte!

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    1. Muchísimas gracias a ti, de verdad, con personas como tú da gusto!!

      Efectivamente lo mejor del destrasteo es la donación, a mi que lo de tirar no me va nada, si no fuese porque lo que se ha ido lo están usando otras personas, hubiese sido imposible. No puedo tirar, así que si quería largar cosas era buscando receptores y es una forma maravillosa de aliviar la marcha, por lo menos al principio, de sacar las cosas. Luego ya hasta disfrutas del destrasteo, pero al principio que cuesta más, viene muy bien saber que alguien usa las cosas que tú tenías abandonadas.

      Un besote grande y sigue contándome qué tal va todo!! Muchas gracias!!

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  2. El proceso de conversión se resume asi:

    1) Tarde o temprano tu pareja se queda sin espacio en su armario.

    2) Quiere utilizar parte de tu armario vacío para guardar las cosas que no le caben.

    3) Te niegas a compartir tu espacio.

    4) Te reclama que tu tienes espacio y el no, y que debes compartir.

    5) Le explicas que si tienes espacio, es porque para ti el espacio vale mas que las cosas y no porque no tienes como llenarlo. Le explicas que trabajas para tener espacio y no para comprar cosas.

    6) El va a acomodar sus cosas como pueda pero se va a enojar consigo mismo cada vez que abra su armario.

    7) Tu dices ni una palabra y dejas tu armario abierto para que sienta envidia.

    8) El sabrá lo que tiene que hacer.

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