viernes, 26 de agosto de 2016

Objetivo: Septiembre a punto. Destrasteo y organización por zonas. VI

Ayer terminé de hacer preparaciones por falta de recipientes. Hice 9 raciones de ensalada (para un par de días),  3 jugos verdes (apio, perejil, y manzana) y 3 jugos de fruta (manzana y uva roja) para el día. 

Y de olla, dos guisados diferentes, unas 6 raciones de cada.



Ahora me toca preparar los menús del mes que viene, las raciones que haré de cada y hacerme con más recipientes. Haré la lista de la compra y al día siguiente a cocinarlo todo.

La paliza merece la pena, además, como somos de comer muy variado, me es más factible cocinar para un mes aunque me cueste un poquito más de trabajo.

Y para el día a día dejaré las cosas más fáciles, tipo ensalada (que puedo hacer para dos días y se conservan estupendamente), zumos igual, verduras a la plancha, sandwiches, pasta, arroz... etc. Cosas rápidas y sencillas para complementar con las comidas más pesadas de hacer y que ya están preparadas.

Tengo pendiente de hacer cremas de verduras y salsas para congelar y complementar con la pasta o el arroz (que tienen mal congelado, al igual que la patata) pero lo haré cuando tenga o libere algunos recipientes más, así que de momento queda concluido el cocinado por éste casi finalizado mes, y que me va a permitir entrar en septiembre con mucha más holgura.

Es una buena experiencia, me ha gustado invertir un tiempo para ganar más tiempo y comer mejor. 

Me ha recordado a cuando mi hija era bebé, y le cocinaba sus purés de verdura a lo grande, y me ha traído muchos recuerdos. Hacía ollas inmensas de verduras que luego trituraba y congelaba. Luego era sólo mezclar con pescado, carne, arroz, pasta... y tenía siempre preparada su comida, y sus menús completos y equilibrados. Y no caer en hacerlo para nosotros.... 

En cualquier caso, más vale tarde que nunca y una buena planificación (que es en lo que estoy trabajando ahora) puede ser una excelente herramienta para liberar tiempo y alimentarnos completa y variadamente.

Los guisos y las legumbres son muy agradecidas para congelar, y suelen estar más buenas al día siguiente de haberlas cocinado. Por eso cuando las hice, las dejé en el frigo para el día siguiente, comimos y lo sobrante al congelador por raciones.

Las patatas tienen mal congelado, no saben bien al descongelarlas, así que aunque hice gran cantidad de guisados y legumbres, sólo añadí patatas para una vez y que se comiesen antes de congelar el excedente.

Ya sólo queda lo de frigorífico, hervir arroz y pasta, cocer algunos huevos, hacer leches vegetales y lo que se me vaya ocurriendo sobre la marcha.

Se irá afinando con el tiempo y la práctica, seguro :D

Si se os ocurren más ideas o conocéis más técnicas ya sabéis, contad!!



2 comentarios:

  1. ¡Hola guapa! Me presento... Tengo un blog con la misma finalidad que el tuyo: Dieta y conseguir mantener una vida sana, y sobre todo, compartir el camino con todos vosotros y animarnos y apoyarnos un montón!

    Abri mi blog en 2014 y después de perder 11 kilos (y recuperar alguno) vuelvo a las andadas. ¡Estoy encantada de ver que hay gente que sigue por aquí! A partir de hoy te leo... Mucho ánimo y te invito a pasar por mi blog :)

    ResponderEliminar
  2. Hola!! bienvenida! mi blog no es de dietas, aunque ésta última entrada pueda parecerlo, pero igualmente bienvenida y algunos tips de vida saludable seguro que caen.

    Me daré una vueltecilla por tu blog, a ver si esos kilitos veraniegos que se me han pegado se animan a irse jejeje.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar