jueves, 30 de junio de 2016

Viaje a la Libertad Financiera.

¿Qué es la libertad financiera? Es el tiempo que podrías vivir sin trabajar con lo ahorrado, o bien el tiempo que podrías vivir con los ingresos pasivos (ingresos que te proporcionan tus inversiones). También se puede entender como no deberle nada a nadie, no tener deuda “mala”.

Ya estoy de vuelta, he tardado menos de lo que esperaba, porque se me empieza a acumular en la cabeza todo lo que os quiero contar y cada vez me parece más difícil exponerlo ^^

Como podréis observar por el título, ésta vez voy a atacar otra fase de mi vida que creo que puede ser mejorada.
Mi empleo actual es ama de casa, solía trabajar estacionalmente, hasta que llegó la crisis y me quedé fuera del mercado laboral. El verano pasado se acabó esa sequía y volví a él, pero éste año he quedado fuera de nuevo.

Mi profesión está relacionada con la Administración y las Finanzas, es decir, que a primera vista, mi empleo actual poco tiene que ver con mi profesión…. aparentemente.

Una de las premisas más importantes en la vida es no estar parado, pero parado en general, no sólo en el ámbito laboral. Hay que invertir en uno mismo para no quedarse obsoleto y desfasado, y por otro lado, otra cosa a evitar, financieramente hablando, es empezar de 0 todos los meses.

Y ha sido un poco de todo lo que me ha hecho reaccionar en éste tema. Creo tener dotes para la Administración y las Finanzas, he conseguido ahorrar para todo lo que me propongo, creé un "colchón" que nos permitió vivir algunos años cuando nos quedamos sin empleo, eliminé toda la deuda “mala” a falta de la hipoteca, reduje notablemente los gastos de casa gracias al minimalismo y al destrasteo, y a poder dedicar más tiempo a mejorar ésta faceta, hemos hecho 3 escapaditas en menos de 6 meses, he repuesto todo lo que se ha ido rompiendo, he ahorrado para comprar sin endeudarme todo lo que hemos necesitado o querido. Pero vuelvo a empezar todos los meses de 0, sin agobios, pero de 0.

Esto es lo que os comentaba que no me gusta, y no es porque lo haga mal, sino que no lo hago del todo bien, y eso es lo que voy a intentar mejorar poco a poco, y contaros si éste nuevo viaje (íntimamente relacionado con el Minimalismo, a mi entender, incluso con el destrasteo) llega a buen puerto.

Para ello, he decidido empezar con la formación. Invertir en mi misma, por eso pasé unos días semidesconectada, leyendo libros sobre economía y finanzas a todos los niveles, refrescando mis conocimientos sobre el tema, estudiando y absorbiendo todo lo que me pueda funcionar en mi caso.

Y como ya me conocéis, no seré yo la que os diga lo que tenéis que hacer, porque si un consejo puedo compartir, es que cada persona es un mundo y sus finanzas también, pero confío en que me puede venir bien compartir éste camino, y las metodologías que utilizaré, aprender de vosotr@s con vuestros comentarios y vuestras fórmulas, compartiéndolas, aplicándolas...y si me caigo, no será de bruces, pues os siento a mi lado y no todo el mundo puede contar con ese fantástico activo ^^

Así que, agradeciéndoos de antemano vuestra compañía, comienzo este Viaje al Minimalismo Financiero que espero que os motive y os inspire como lo hizo mi Viaje al Destrasteo.

Un abrazo.


martes, 28 de junio de 2016

Un descansito.

Que no unas vacaciones. Las vacaciones son para descansar y disfrutar en la medida que podamos, pero eso no es lo que tengo previsto hacer.

Llevo días que el tema del Minimalismo en casa ha tocado techo en cuanto a aprendizaje. Todos los días, desde hace poco más de un año (un año y tres meses exactamente) he estado trabajando y estudiando todo lo relacionado con el destrasteo en casa, y aplicando todos y cada uno de los principios de las autoras más relevantes y expertas sobre el tema, nacionales y extranjeras, aplicándolos sobre mi persona, mi casa y mis circunstancias, con un éxito rotundo y absoluto.

Ha sido un viaje apasionante y fascinante, donde he vivido y disfrutado toda clase de emociones, principalmente alivio y cansancio, también mucha paz y claridad de ideas, focalización, tranquilidad.... podría estar toda la tarde escribiendo sensaciones!!! y he conocido a gente fabulosa e interesante que me ha animado a contar mis experiencias en éste humilde blog, sin apenas fotos, pero todo mi cariño y respeto por éste mundo y por todas las ventajas y oportunidades que me ha dado. Tengo que agradeceros de todo corazón, cada comentario, cada palabra, e incluso para las personas que sólo leen, me habéis animado muchísimo. 

No soy mucho de estadísticas, pero oye, habéis conseguido que éste sencillo blog tenga entre 1.500 y 2.000 visitas al día de un tiempo para acá. No entiendo mucho de números, pero creo que que es una cifra más que respetable y hace que mis experiencias narradas aquí sean toda una experiencia y un disfrute, me siento muy valorada, aparte de practicar uno de mis hobbies favoritos: escribir. Y por todo ello os tengo que dar las gracias. 

¡¡¡¡¡¡GRACIASSSSSSSSSSSSSS!!!! 
¡¡¡¡¡¡DE TODO CORAZÓN!!!!!!!

Parece una despedida, eh? pues no, no lo es.

La vida da señales, y hay que saber identificarlas y aplicarlas en la medida que podamos. Permitidme que divague un poco antes de llegar a mi conclusión final.

Dentro de poco se cumplen 3 años de mi veganismo, incluida transición. Un día me harté de mi sobrepeso y por circunstancias de la vida, apareció un vídeo que seguramente ya os recomendaría hace tiempo, pero aprovecho para volver a hacerlo: Earthlings. Ese vídeo me asestó un duro golpe y cambié toda mi filosofía de vida en torno a éste tema. El veganismo no es una dieta y eso quiero recalcarlo, es una forma de vida que cada cual lleva hasta el límite que cree conveniente, y por supuesto, os aconsejo que si alguna vez os animáis, vividlo vosotros mismos y no os volváis fanátic@s como hice yo, que casi vuelvo loca a toda la familia y amistades.... el ejemplo siempre será el mejor estímulo para que las personas quieran probar lo que predicáis. Aunque me haya costado alguna que otra amistad aprenderlo, todo tiene un precio. Con ésto quiero explicar que igual que me sentí asfixiada un día con el tema del sobrepeso y dí con esta forma de vida por circunstancias, con el Minimalismo me pasó algo muy parecido.

Si habéis seguido mi blog desde el principio, sabréis de lo que os hablo, y si no, os lo resumo brevemente:

Un día me levanté asqueada y como típicamente se suele decir, tropecé con todo, Pues fue literal. Tenía trastos hasta en los trastos y nada me satisfacía, todo me molestaba y todo me ahogaba, e igual que con el veganismo, el Minimalismo llegó en forma de respuesta a mi vida, y fue mi solución, como podéis comprobar a través de tantos post acumulados. Eso a modo de resumen.

Ahora me veo como que he concluido ésta etapa. Me he sentado varias veces a escribir, pero creo que ya no es relevante contaros que hayan salido algunas videoconsolas de casa, o que el congelador está a un plis de salir de aquí, o que hace unos días nos fuimos otra vez de escapada. Siento que es repetitivo y no es enriquecedor.

A través de todos éstos posts creo que he mostrado todo lo que he ido haciendo, cómo, y lo que he sentido en cada momento. El último post fueron las herramientas más relevantes y que más he utilizado (aunque hay muchos blogs más que me han servido de inspiración y motivación, y me costaría mucho enumerarlos, además os invito a que indaguéis y encontréis los que mejor se ajusten a vuestras necesidades, es maravillosa la sensación de aprender cosas nuevas!) y ya, por mucho que busco, indago, leo y estudio, no encuentro nada relevador sobre el tema, creo que ya he llegado al límite de mis necesidades y de mi aprendizaje sobre la materia en cuestión, y ahora mi casa cuenta ya con un planning que está poniéndose en marcha y que nadie puede hacer por mi, porque es mi casa y diferente a la de cualquier otra persona, y ese planning incluye, aparte de limpieza y mantenimiento, un destrasteo regular porque recordad ésta premisa: Siempre se puede reducir más. Controlando todo lo que entra, manteniendo y cuidando todo lo que utilizo, y sacando lo que no me produce provecho o alegría en mi vida, creo que ya es más que suficiente. Contar más sin creer que es repetitivo o aburrido para vosotr@s sobre éste tema, sería un engaño para mí misma, a pesar de que los números indiquen lo contrario, así lo siento.

No obstante, los posts se quedan y el blog también, y continuará, pero va a dar un giro hacia otra meta, Minimalista al fin y al cabo, que quiero conseguir, y para ello voy a seguir los pasos que me funcionaron para el destrasteo de mi casa y mejorar notablemente nuestra vida en todos los sentidos. 

Me veo pues, desde hace un par de días, sumergida en el estudio, no del todo focalizada, porque veo que me voy a meter de lleno y algo dentro de mi quiere contaros el motivo de mi ausencia, será poco tiempo, pero me apetece contároslo, y hasta que no lo haga, no podré sumergirme, como hice en su día con el estudio del Destrasteo (que considero una Ciencia a éstas alturas :D ).

Por lo tanto, me despido unos días, no sé cuantos exactamente y con una pequeña base, volveré a contaros mi Viaje al Minimalismo, ésta vez sobre otra faceta, creo que muy importante en mi vida, y que lleva un tiempo generándome cierto malestar, porque creo firmemente que la puedo mejorar notablemente y no encuentro otro modo que no sea sumergirme en su estudio. Ya os contaré y espero poder contar con vuestra compañía, que tanto ánimo me ha dado desde que comencé.

Continuaré online, seguiré pendiente del blog si necesitáis algo, cualquier duda o consejo (si es que pudiera aconsejar :) ) o comentar cualquier cosita, también por el correo electrónico que figura en mi perfil, y hace poco me abrí una cuenta en twitter para los temas del blog, es nueva la cuenta, por lo que apenas tiene seguidores, que no es mi fin último, pero es otra forma de contacto por si os apetece: 

Viaje_al_Minimalismo @V_Minimalismo



No uso Facebook, Instagram, Pinterest, ni nada más, Minimalista hasta para redes sociales ;)

Y poco más que añadir, volver a agradeceros todo éste maravilloso viaje, que sin duda, no hubiera sido tan grato y apasionante sin vosotr@s.

¡¡¡Un abrazo gigante, y hasta muy pronto!!!


sábado, 25 de junio de 2016

Planning de organización. Herramientas para mi casa.

Tengo un buen plan de organización del hogar desde hace muchos años. A pesar de la cantidad de trastos que tenía, me funcionaba bastante bien, pero al convertirme en madre y todo lo que conlleva como primeriza que fui, lo dejé olvidado y me centré en el “haz lo que puedas y … ¡gracias oiga!”.

Cribando unos papeles lo encontré, y me hizo ilusión ver que a pesar de todo, era bastante organizada y demasiado bien lo tenía todo a pesar de la de objetos innecesarios con los que contaba.

Sonreía al leerlo y pensé en rescatarlo, pero a medida que lo iba leyendo sabía que ese plan ya no era para mí. Ya no tengo cuadros que limpiar, ni lámparas, ni tantas cortinas, ni tantos libros…. etc.

Y a medida que han pasado los años he encontrado otras herramientas que he ido probando. Unas con más éxito que otras, y esas son las que me he quedado y poniendo en práctica.

Ahora toca poner en marcha mi nuevo planning de organización, con el fin de no dejarme nada en el tintero y tener una vida más organizada y relajada.

Por supuesto he de confeccionarlo de nuevo, pero cuento con buenas herramientas para poner en práctica:

Flylady: me gusta su sistema de zonas, que abarca semana tras semana, una zona de la casa, y al cabo del mes lo ha abarcado todo, sin necesidad de darse palizas y quedando todo de revista.

La Magia del Orden, de Marie Kondo: el método Konmari de destrasteo me parece estupendo, motivador e inspirador. Es muy drástico pero efectivo. Y si no tienes tiempo suficiente para hacerlo de golpe, lo puedes dividir en subcategorías.

Cuando toca una zona concreta una semana, en la cual incluye un destrasteo, puedes utilizar el método de Marie Kondo.

Alejandra Costello: experta en organización. De sus vídeos puedes sacar ideas para organizar lo ya cribado, adecuándolo a tus necesidades.

Casas Perfectas: Blog sobre organización del hogar que engloba muchas técnicas e información. Es mi blog por excelencia, me mantiene informada y a raíz de él, conocí a las autoras antes mencionadas y las apliqué a mi día a día en función de mis necesidades.

Zero Waste Home: Blog por excelencia sobre el ahorro y sostenibilidad. En su blog tiene unos tips muy interesantes para poner el práctica, aunque es muy difícil hacerlo al completo por cuestiones ajenas, se pueden sacar muy buenas ideas para aplicar poco a poco y por un lado ahorrar, y por otro respetar el planeta con unos sencillos gestos que pueden ayudar nuestro día a día. 

Su libro tiene previsto salir éste otoño en nuestro país, información que me dio personalmente Bea Johnson, autora del libro Zero Waste Home (Deshecho Cero), y será otra de las adquisiciones que pretendo tener como manual indispensable al uso.

Destrasteas (Konmari), limpias (Flylady), organizas (Alejandra), te mantienes informada de las novedades (Casas Perfectas), y ahorras cuidando tu hogar y el planeta (Zero Waste Home), no se puede pedir más . Creo que puede salir un buen planning, cómodo, relajado y efectivo.

Lo iré confeccionando sobre la marcha, aprovechando semanalmente las zonas que tocan y ajustándolo a mis necesidades actuales.

Éstas son las herramientas básicas que utilizo en cuanto al mantenimiento del hogar. Próximamente os enseñaré otras herramientas que me inspiran y motivan para otros aspectos de mi vida.


¿Utilizáis alguna herramienta para el mantenimiento de vuestro hogar?

sábado, 18 de junio de 2016

Coge una bolsa y ¡a destrastear!

Una, dos, o las que haga falta :D

Hoy me he levantado sin rutina establecida y la casa se está volviendo tan agradecida que tras el trabajo de la semana no tenía nada "gordo" que hacer, ni el cuerpo me lo pedía.

Después de desayunar con mi peque y charlar un ratito, he recogido la cocina en dos minutos, mientras se ventilaba la casa, he hecho las camas y leído un poco.

Así que se me ha ocurrido probar eso de coger una bolsa y pasearme por la casa a ver qué podía largar así a primera vista, y la verdad es que ha sido bastante productivo, he sacado dos bolsas grandes con trastos voluminosos que hace milenios que no utilizamos y dudo mucho que volvamos a usarlos (juegos de palas, juegos de badminton, sombreros de paja.... en fin, trastos).

Mi peque se ha animado y me ha dicho de destrastear libros suyos, pues ha leído muchos y sabe cuales no va a volver a repetir. Así que aprovechando el fin de curso, nos hemos puesto a recribar sus libros, y ha salido una buena caja, que donaré a la biblioteca de su colegio la semana que viene, y el resultado casi dos estanterías vacías ^^

Luego me he puesto con sus libros de texto, los he revisado y están en perfecto estado, así que los puedo intercambiar con otra madre con la que ya había contactado previamente, y nos interesa hacer el cambio. Con un poco de suerte, no tendré que comprar libros de texto el curso que viene, y tanto los de mi hija como los de otra niña, volverán a ser reutilizados, prolongando la vida de éstos y evitando el consumo innecesario (en principio no tengo constancia de que vayan a cambiar los libros de texto).

Y por último, revisión de apuntes y libretas, salvo un cuento precioso que escribió que lo voy a archivar, lo demás puede ir a reciclaje de papel. Queda apenas una semana de curso y no doy crédito a que esté ya todo casi a punto :)

Y tampoco es que haya mucho por reciclar, pues su "seño" ha dejado en clase las libretas que están a medias para continuarlas el próximo curso....¡¡olé!!

En fin, que lo que parecía que iba a ser una mañana normal, ha resultado de lo más productiva, así que ya sabéis: Coged una bolsa y ¡a destrastear!. Da igual por donde empecéis, cualquier trasto que larguéis es una conquista de espacio en vuestro hogar. :D

Ya me contareis!! 

jueves, 16 de junio de 2016

Redestrasteando la cocina: El fregador y Flylady.

Hace unos días os contaba que había sacado de mi cocina, la mesa, las sillas y las baldas de la pared, y en su lugar puse una mesita con ruedas auxiliar.

Pues bien, que también ha salido la mesita auxiliar, y es que no la utilizo para nada, y es susceptible de llenarse de cosas en menos de un parpadeo.

Sólo he dejado una silla, a la que sí doy uso y queda la mar de mona ahí sola entre tanta pared (muy Minimalista en el sentido decorativo de la palabra :D )

Hace días, que entre mis lecturas, se ha metido la señora FlyLady, que ya la conocía de oídas, pero que nunca me había puesto a leerla enserio.

Y me llamó la atención su primer “paso” que es como el bautismo de sus principios, el principio de los principios, el fregador.

Ella dice que si le pegas un megarepaso monumental y lo dejas niqueladísimo, superlimpio, brillante, despejado y seco, pues obra en nuestro ser un “quéseyo” que hace que te animes a tenerlo siempre así y te contagia a seguir manteniendo el resto en orden.

Es como un ritual de iniciación a sus mandamientos, y como tocaba limpieza profunda, aproveché para seguir sus consejos. Lo hice como algunas seguidoras españolas, en vez de con lejía, utilicé bicarbonato y cepillo de dientes, bayeta y trapo. El resultado, como cabría esperar en una limpieza profunda, fue espectacular, y sorprendentemente si que incita a seguir con el resto de la cocina. Creo que es por el tema del secado y del abrillantado, porque limpiarlo lo limpiamos, pero esa dedicación de secado y abrillantado como que no me había puesto yo en ese arte tan profundo :D

Como tengo fresco el librito de Nagisa Tatsumi, El arte de tirar, y la motivación extra que me transmitió la señora FlyLady, me puse manos a la obra con la cocina.

Y como en el fondo de mi ser, sabía que todavía tenía cosas que no utilizaba y quién sabe por qué las conservo todavía, he vuelto a hacer un ejercicio de recriba, a ver qué tal.

He empezado por los armarios de arriba, el primero es el de los vasos y las tazas.

He largado dos tazones que no terminaban de convencerme, y he reubicado unas tazas que me gusta usar cuando vienen a tomar café.

En ese armario ahora sólo están los vasos, las tazas y unos cuencos que usamos diariamente.

El siguiente armario es el de los platos y recipientes de cristal y silicona…etc. En la parte de arriba están los recipientes. He eliminado un juego de palillos japonés que era de plástico, también he largado un botellín metálico que no utilizo y la boquilla ya está muy deteriorada, un biberón de cristal que guardaba para mi sobrina, pero es que cuando viene trae los suyos, así que no se usa y fuera, y un molinillo de café decorativo, vamos que bonito era pero funcional no, y siempre está guardado, así que también a la bolsa de “donar y regalar”.

En el espacio libre he dejado el juego de tazas que os comentaba antes, y se ha quedado la mar de ordenado y a la mano todo.


El siguiente armario, es el de despensa de salado. No había mucho que sacar pues ya hice limpia de despensa hace poco, pero he aprovechado para rellenar aceiteras, y recipientes de cristal con legumbres, y así ordenar y ganar espacio.




Armarito de “los medicamentos”. Ese está vacío, sólo tengo unos anti-inflamatorios que aún no han caducado, y también tengo los complementos de alimentación de los michis (levadura de cerveza, algas, taurina…etc) y un termómetro.

También el bicarbonato sódico.



El último armario de arriba es el de despensa dulce, tés, cacaos, tortas de arroz, frutas desecadas, avena… etc, lo mismo, ordenar un poquito y rellenar tarros, por la recriba anterior ya lo tenía muy adelantado.

Luego he pasado a los de la parte de abajo. El primero, el de debajo del fregador. Ahí tengo poca cosa, recambios de filtros para el agua, y un cubo con cosas de fregar para reponer.

El siguiente es el esquinero, sartenes y ollas…. ¡¡Vaya caos….!! De ahí he largado una tapa muy grande que tenía, compré una igual de tamaño adecuado, pero en vez de largar la grande, ahí se quedó....estorbando. Ya está fuera.

También ha salido un cocedor al vapor, porque yo utilizo un colador grande de acero que me viene mejor, así que de no usarlo se ha tenido que marchar, un cortador de patatas que tenía hace mucho tiempo, pero como uso mi "spirali" cuando quiero hacer patatas pajilla, pues se ha quedado en desuso, y también se ha ido.

Se ha quedado la licuadora, la spirali, la chef-o-matic, y una plancha que no uso, y le voy a dar un plazo de unos meses, por aquello de que no me acordaba de ella, si no se usa también se irá.

Para las tapas, que es una verdadera fuente de caos, he utilizado una caja grande de plástico y las he metido ahí, a modo de cajonera, y vaya cambio, por lo menos quedan más recogidas, porque de la otra manera parece que tenían vida propia. Dentro también está el pasapurés.

El último armario, el de las ensaladeras y los recipientes de plástico y vidrio. Ahí sí que me he quedado en la gloria largando, además sin piedad. Todos lo que no he usado en bastante tiempo, adiós.

Los tengo en dos cajas grandes, a modo de cajones también, una para vidrio y otra para plásticos.

En la balda de arriba se han quedado las ensaladeras y ollas de cristal, los bricks de leche vegetal y los cuencos de los michis.


Y por último, pero no menos importante, un repaso a los cajones, cubertería, utensilios de cocina, trapos y manteles, y el cajón de bolsas de basura y demás útiles (aluminio, film, papel vegetal… etc).

Qué bien se ha quedado todo limpio, ordenado y despejado. He disfrutado mucho cocinando ésta mañana, con todo a la mano y sobre todo, sin tener que buscar entre un mar de recipientes ^^

Está muy bien ésto de ir cogiendo consejos de un sitio y de otro, e ir aplicándolo a ti en función de tus necesidades ^^

En breve a atacar otra zona previo destrasteo!!! :D






martes, 14 de junio de 2016

El arte de tirar, de Nagisa Tatsumi.

"Cómo liberarse de las cosas sin sentimiento de culpa".


Así es como se presenta el libro de Nagisa Tatsumi, "El arte de tirar", que fascinó e inspiró a escribir La Magia del Orden a  nuestra gurú del orden, Marie Kondo.


Y como no podía ser de otra forma, lo busqué en la biblioteca y lo devoré en media tarde.


Es un libro corto en el que su autora trata sobre la resistencia psicológica que tenemos a liberarnos de nuestras cosas.

En una primera parte explica los estados de ánimo a adoptar, como por ejemplo: prohibido el "de momento lo guardo" (¿os suena? :D), o el "algún día" nunca llega. 

No os destripo más pues es bastante interesante y sin llegar a sorprenderme mucho por lo ya acumulado en lecturas sobre el tema, es un libro que invita a reflexionar sobre muchas cosas, y te da un empujón extra a seguir ésta aventura de destrasteo masivo :D

En la segunda parte narra las técnicas a adoptar para eliminar trastos, como por ejemplo, tirar al momento y algunas más que podréis encontrar en él.

En general el libro me ha gustado bastante, es muy rápido y ameno de leer, y aunque he tomado pocas notas, volveré a releerlo otra vez, que siempre se saca algo nuevo que quizás se pudo pasar por alto en una primera lectura.

Me alegro mucho de haberlo sacado de la biblioteca, pues si bien es un libro inspirador y  motivador, no lo retendría mucho tiempo en casa, en todo caso, en formato digital. Ya no es por el libro en sí, creo que el acumular libros físicos ya se acabó para siempre.... ;)

A mi me ha motivado mucho a seguir eliminando cosas que no me hacen falta ni utilizo y por supuesto, en breve volveré a contaros como sigue ésta aventura :D

¿Lo conocíais? ¡¡Ya me contaréis si lo leéis!!


domingo, 12 de junio de 2016

Recribando el armario: Cápsula de verano.

Ayer terminé por fin de recribar el armario, le dediqué unas cuantas horas, lo vacié, lo limpié de nuevo, volví a meter los cajones de las toallas y sábanas, que ya estaban previamente destrasteados, y los cuatro pares de zapatillas de deporte que tienen su espacio ahí, y empecé a decidir prenda a prenda lo que se iba y lo que se quedaba. Como siempre me ha llamado la atención el proyecto 333, decidí finalmente contar las prendas con las que pienso pasar el verano.

Primeramente me centré en la ropa de otoño-invierno, descarté lo que no me había puesto y sabía que no volvería a ponerme, traje de ocasión incluido. Lo que se quedó lo doblé cuidadosamente y en un par de bolsas lo dejé bien a mano en uno de los altillos del armario. Éstas prendas no entran en el cómputo, lógicamente.

Lo que finalmente será mi Cápsula de Verano:

Tres bolsos: uno negro bandolera, uno marrón tipo mochila, y uno de ocasión.

Una camisa blanca de manga corta.

Un vestido de algodón en estampados azules y negros.

Una falda vaquera azul.

Una chaqueta vaquera, es lo único de manga larga que he dejado a la vista, combina con todo y si alguna noche hubiera que salir y refresca nunca está de más.

Cinco pantalones largos: vaqueros negro, azul y gris, unos cargo beige y unos leggins negros.

Cinco pantalones cortos: dos shorts y tres a media pierna.

Ocho camisetas:  una de media manga beige y negra estampada, una de manga corta negra, una m/c blanca, dos m/c grises, dos camisetas de tirantes y una de hombro negras.

Tres pares de zapatos que os comenté en otro post. Cada par cuenta como una prenda, y tanto el calzado de deporte como el de estar por casa no cuenta en el proyecto.

La ropa de deporte, la ropa interior y el pijama no computan a éstos efectos.

Finalmente, mi cápsula de verano será de 28 prendas.

El armario se ha quedado en la gloria y yo más todavía. La barra de colgar se ha quedado vacía, por lo que finalmente las camisetas en vez de dobladas en un cajón se van a quedar colgadas bien a la vista y preparadas para su uso.

En el altillo que ha quedado vacío seguramente pondré el nórdico de invierno, y así que queden los altos para el cambio de estación.

La sensación al finalizar es indescriptible, cada vez es mucho mejor y menos cansado, pues no había tanto por retirar como las primeras veces. El mantenimiento hasta se disfruta y el resultado se saborea hasta límites inimaginables. Lo recomiendo, independientemente de las prendas que tengáis. 

El cómputo de mis prendas ha sido más curiosidad que otra cosa, si hubiese tenido treinta y siete también me las hubiese quedado. Lo importante es usarlo todo, sino... bye!! ;)

¿Tenéis ya vuestro armario de verano preparado?


martes, 7 de junio de 2016

Siempre se puede reducir más.

O casi siempre. Esa es la conclusión a la que he llegado tras no terminar de dar crédito a todo lo que está saliendo en ésta segunda criba tras un año de viaje al Minimalismo.

Y creo que es porque el arte del desapego se va entrenando y si tienes cien cosas, y utilizas solamente veinte, cuando tienes cincuenta, no es de extrañar que sólo uses diez habitualmente. O eso me está ocurriendo. No deja de ser una reflexión que quería compartir.

A cambio se van ganando muchas otras cosas. Lo que más me está fascinando últimamente es el tema de la luminosidad. Hoy mismo por la mañana he hecho el amago tres veces de ir a apagar la luz puesto que creía que estaba encendida, y no, estaba apagada, sólo que no había trastos que impidiesen su paso e iluminasen toda la estancia. Desde hace un año están saliendo trastos, y ahora con el verano casi a punto, tantas horas de sol y tan intensas, parece otra casa.

El espacio también es interesante apreciarlo, aunque eso es inmediato. Cuando vas sacando trastos, reubicando, ordenando y sacando muebles, es automático, se aprecia y disfruta inmediatamente todo ese espacio libre, y anima a continuar siempre un poquito más.

El ahorro también se va notando, poco a poco, pero se notan esos euros de menos en las facturas de los suministros, y esos euros más a la hora de salir a disfrutar de alguna experiencia que otra.

El tiempo, cuánto no habré hablado ya de él, cuanto tiempo libre se va ganando poco a poco, obviamente, menos que limpiar, menos que ordenar, menos que guardar, más tiempo para mi. Lo gracioso es que gran parte de él lo sigo reinvirtiendo en seguir destrasteando, tiene su gracia el nuevo hobby al que me he habituado :D

Hoy el post es más bien reflexivo, es bonito darse cuenta de esas pequeñas cosas aunque siga pasando el tiempo y parezca que ya una lo ha experimentado todo en éste nuevo rumbo y vida más Minimalista. Me apetecía compartirlo.

¿Lo vais notando también?

lunes, 6 de junio de 2016

Recribando el armario: Zapatos.

Esta mañana me he levantado y lo primero que he visto en el correo electrónico ha sido un email de una lectora habitual del blog, que muy amablemente me ha enviado unas fotos de su armario ya cribado (¡¡gracias!!).

Me ha encantado el detalle, y sobre todo, lo bien que le ha quedado. Cada vez que lo miraba, por doquier daba gusto verlo, tan ordenado y despejado, que transmitía una paz y un sosiego maravilloso.

Ya a media mañana, como muchas veces hago, me siento en mi cama y observo mi armario, es un ritual que  me gusta y a la par me ayuda a que no se sobrecargue. Y todavía no está todo lo bien que me gustaría, aunque sin duda alguna, nada que ver con la leonera que había hace un año.

Al mirar hacia arriba, en los altillos, he visto mis cajas con zapatos. Los de verano, y algunos de invierno que pasaron la criba en su día, pero no me los he puesto en todo el invierno. La mayoría son de tacón y no me siento cómoda con ellos, aunque me encantaran en su día.

Ya retiré muchísimos zapatos hace un año, en la primera criba, montones de ellos, y creo que ya era hora de realizar una segunda selección.

He hecho como indica Marie Kondo en su libro, los pones todos juntos, hasta los de estar por casa, y a cribar se ha dicho.






Éstos son los que se van, ocho pares que hace años que nunca me pongo. Dan hasta lástima verlos ahí deformados de estar guardados sin ser usados.









Éstos son los que se quedan, catorce pares de todo género.




Cómo me seguían pareciendo muchos, he guardado ya las botas de invierno, y ésto se ha quedado, nueve pares.










 Como siguen pareciendo muchos, he apartado las de deporte (que según el proyecto 333, las prendas deportivas no cuentan para el cómputo total, pues yo no practico el proyecto, pero me acojo a las excepciones jejeje ^^) y las de estar por casa, finalmente se han quedado tres pares para todo el verano, no está nada mal, no?





Y todos guardados en sus cajas, han cabido perfectamente en mi armario zapatero, dejando en las cajas los de invierno, y fuera los de verano. 




Las zapatillas de deporte, han vuelto a mi armario ropero, tienen una zona especial en la parte de abajo, pues es el calzado que habitualmente llevo y me viene más cómodo tenerlas allí.


Los ocho pares descartados se han ido al contenedor de ropa y calzado en un par de bolsas, y por supuesto, muy agradecida y con una gran sensación de alivio.

Y los que se quedan, seguirán siendo utilizados cada par para lo suyo en su  momento oportuno, de momento no me hace falta nada más. Creo que con el tiempo, iré necesitando menos, o eso me gustaría. :)

Mini huerto en macetas: Evolución.

En marzo hice un mini huerto en maceta-jardinera. Éste año decidí empezar despacio y con poca cosa, para ir viendo cuánto podía abarcar sin que se me fueran al traste la mayoría.

Las lechugas ya las comimos, estaban muy buenas, y tanto la textura como el sabor, era diferente a las de las tiendas.



Hoy he recogido los primeros cherries y el primer calabacín. El calabacín está un poco deformado, intuyo que porque tardé en polinizarlo al principio, viendo que no tengo insecto que polinice en el patio, y quizás también por las escapadas que he ido haciendo, un poco de falta de riego de algún día suelto. No lo he probado todavía, los cherries si, y están muy ricos, con un sabor muy intenso.


La otra tomatera es de tomates de ensalada, tiene ya algunos engordando pero están verdes todavía.

Los pepinos creo que no se han desarrollado por falta de espacio y la planta de berenjena y pimiento, van lentas pero seguras creciendo. Para la próxima sólo dejaré las tomateras en la jardinera y el resto en macetas individuales, creo que será mejor.

Las cebollas no sé cómo van porque no se ven, tendré que mirar cuando se recolectan, y las plantas de sandía están reptando por el suelo pero no veo nada que indique que  va a salir algo, me fijaré mejor en los próximos días.

Aquí os dejo unas fotitos de "la cosecha" jajaja, creo que el nombre le queda grande, pero vamos, que las plantas siguen sacando frutos y ya haré mis cálculos para la próxima "plantá" ;) 


Si os animáis, ya me contareis!!

domingo, 5 de junio de 2016

De Rastro otro año más.

Hace unos días volví a apuntarme al mercado artesanal y rastro que se realiza en un pueblo cercano cada año.

De nuevo volví a llevar mis jabones, y cómo no, mis libros. Ésta vez llevaba muchísimos más que el año anterior pues entre los que sobraron y la recriba que hicimos hace poco, las cajas eran numerosas.

Se puede decir que vendí bastante, bueno, casi regalados, ya que les puse un precio simbólico, un euro cada uno, y las personas que compraron me daban las gracias por el "regalo".

Aún así regresé con muchos, y sin haberme dado cuenta, realicé un ejercicio que fue muy revelador, y no hace falta participar en un rastro para practicarlo. Sencillamente, traslada las cajas con trastos, siente lo que pesan, sácalos todos y ordénalos, vuelve a meterlos en cajas, y vuelve a trasladarlos. Siente su peso, como si de una mudanza se tratase. Ya son dos rastros a los que me "enfrento" y llevar esas cajas con tanto peso, es algo que te hace pensar muchísimo sobre las cosas que tenemos. ¿Y si fuese una mudanza? Con razón tanta gente que se muda a menudo, termina eligiendo una vida minimalista, porque debe ser terrible realizar mudanzas completas cada cierto tiempo.

Cuando llegué a casa, terminé hasta el moño, y al día siguiente guardé las cajas en el desván. No quiero ni verlas. No sé qué haré con ellas, pero ni siquiera para un rastro hacen falta tantas cosas. Creo que me plantearé la donación como solución, eso si me animo a sacarlos de ahí otra vez. O para el año que viene, pero no creo que los lleve todos. Un par de cajas a lo sumo, y que poco a poco los libros vayan encontrando a sus dueños. Porque eso sí que es bonito, cuando una persona encuentra "su libro" a un precio tan simbólico, no puede evitar  preguntar. Y le cuento por qué está ese libro ahí, su historia, y la conversación es algo que si que merece la pena, se disfruta mucho. Creo que por eso no termino de sacarlos de golpe todos, quién sabe.

En cualquier caso, volver con menos trastos de los que salí tiene su buena acción terapéutica, totalmente recomendable.