lunes, 16 de mayo de 2016

Recribando el baño, ¡potingues fuera!

Ayer limpiando el baño me encontré como hace unos meses, levantando y limpiando demasiadas cosas. ¿Cómo se habían metido tantos potingues ahí, si yo uso poca cosa y casera?

Hace unos meses, me tocó por primera vez en mi vida un premio especial en un sorteo. Consistía en una cesta, llena de productos cosméticos. Tiene su aquél la cosa, pues el sorteo era entre dorsales de participación, no había que apuntarse expresamente. Por un lado me alegré muchísimo, pues no había experimentado nunca la sensación de que te toque algo en un sorteo, está bien saber qué te puede tocar a ti, y por otro lado, lo repartí. Me quedé con lo que no llevaba componentes de origen animal y lo demás repartido entre dos grandes de mi entorno, que nunca tengo oportunidad de regalarles nada y me sentí genial de poder hacer ese gesto.

Lo probé todo, pero al final, lo que son las costumbres, allí se quedó sin usar, y haciéndome gastar mi precioso tiempo limpiando y ordenando. Así que cogí una bolsa y eché todos los potingues, cremas, lociones, y lacas de uñas, y vuelta a repartir entre mis chicas, ellas si que les van a dar el uso que merecen.

Y yo de nuevo tengo el baño de lo más despejadito de nuevo, facilitándome  el mantenimiento.

La verdad es que ir haciendo redestrasteos es necesario cada cierto tiempo, y lo mejor es que hace sentir muy bien, como en los principios, aunque sin agotarse una tanto desde luego. Y la sensación de saber que esas cosas vuelven a ser utilizadas es grandiosa.

Hasta pronto!


4 comentarios:

  1. Da gusto que te toquen cosas en un sorteo. A mí me ha pasado tres veces:
    Un carrito lleno de productos del supermercado (algunos ni siquiera llegaron a casa, no me dejaron elegir y los regalé)
    Un viaje a Mónaco con todos los gastos pagados. No pude ir porque ese día justo empezaba a trabajar en un empleo nuevo y me pareció mal decir que no podía venir porque me iba (cuatro días, jo). Era a mi nombre, no pude dárselo a nadie, qué lástima.
    Un fin de semana de tres días en un balneario. Ahí sí que fui y lo pasé genial, je je je.


    Yo hice una criba en el cuarto de baño, metí todos los "a medias" en una cesta y fui usándolos hasta que los terminé. Los que no me apetecía los di, los que estaban viejos los tiré. Ahora solo hay un bote de cada cosa que necesito, y si he comprado un 3x2, se espera en la despensa hasta que se termina el del baño. Nada de acumular en el armarito, que luego vas a buscar un secador y te toca vaciar el mueble entero. Quita, quita...


    Besotes.

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    1. Jejeje, con razón no me tocaba nada, si te tocó todo a tí!! ;)

      Yo seré la típica persona que le toque la lotería pero no haya comprado décimo, y claro, le tocará también a quien me lo regale, porque lo que es participar yo en concursos y cosas así, nunca lo había hecho :D

      Besitos!!

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  2. A una parte de mí le encanta probar cosméticos nuevos, siempre busco algo que me funcione mejor que lo que ya tengo... otra parte de mí odia ver un montón de tubos y tarros esperando a ser usados o acabados. Para no volverme loca me he prohibido comprar más hasta que no use todo lo que he acumulado, que es bastante. Debo admitir que me da subidón ver cómo voy acabando productos, aunque mi método no es para nada tan rápido como el tuyo!

    Felicidades por el blog, me gusta mucho

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    1. Hola Amarillo!! Muchísimas gracias por tus palabras!! Me alegra mucho que te guste!! :D

      Cualquier método es genial si funciona!! Yo también pasé por esa fase, aunque soy más de maquillajes que de cremas en general, pero como buena "trastera" que se precie, tenía de todo: chulo, repetido, caducado, olvidado, por si acaso, no me gusta pero me costó un pastón, quizás para carnavales.... o para halloween.... etc ^^. Hasta que salió casi todo y no echo de menos nada!

      Si los utilizas, has hecho muy bien, si cortas el hábito de comprar antes de acabar, evitas la acumulación innecesaria, y oye, si encuentras algo que te funciona mejor (que casi todas hemos pecado de "muestrecitas") y te apetece adquirirlo, el método "entra uno, sale uno" también mantiene a raya la acumulación innecesaria.

      A mi también me da un "nosequé" de gusto cada vez que abro el cajón del maquillaje y sólo está lo que utilizo, la de horas que llevo ahorradas sin tener que buscar ésta sombra, aquel delineador, y la brocha de los polvos.... sólo lo que uso, bien ordenado y a la vista, bendito el día que "vi la luz" jejeje.

      Un abrazo y gracias!!

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