lunes, 28 de marzo de 2016

Compostar para generar menos basura.

He de reconocer que Bea Johnson y su blog Zero Waste Home, me ha inspirado mucho sobre el tema de intentar generar los menos desechos posibles, y no he podido descubrirlo en mejor momento, ahora que tengo mi minihuerto en macetas y el deseo de hacerlo lo más sano posible, incluyendo el sustrato, el agua, abono....etc.

Su lema es: Rehusar, Reducir, Reutilizar, Reciclar y Compostar.

Rehusar. Hace tiempo que no cojo publicidad física de ningún sitio, si me interesa ver alguna promoción, por internet tengo más que suficiente.

Reducir: Qué os puedo contar que ya no os haya dicho, reducir tus pertenencias, el destrasteo como lo llamamos por aquí, es otra de las formas de generar menos desechos y menos gasto.

Reutilizar: Buscarle más usos a las cosas, antes de desecharlas y de que concluya su ciclo de vida, donar, regalar, vender....

Reciclar: Separar y reciclar, ya sabemos que separando y reciclando los residuos, generamos bastante menos basura.

Compostar: Pudrir los desechos orgánicos que no utilizamos para hacer un buen compost o abono para las plantas.

Hace un par de años, aprendí a compostar, cuando, tras un primer intento fallido, me centré bien en aprender como se hacía correctamente y tuve un gran éxito, y conseguí en unos 6 meses mi primer compost casero. Y como el saber no ocupa lugar, ahí tenía yo mis conocimientos básicos sobre el tema y ayer me puse manos a la obra. Tras preparar los menús del día, troceé lo más que pude los restos de verduras y fruta, mondas de patatas, posos de café y bolsitas de infusiones. Fue una buena cantidad la que no fue a la basura y me sentí muy satisfecha de no haber echado apenas nada al cubo.


Es otra muy buena forma de ahorro, con éstos sencillos gestos que nos cuenta en su blog (y en su libro) ahorró hasta un 40% de su presupuesto anual en total. Así que voy a intentarlo ya que por varios frentes me parece una muy buena idea, tanto como para el ahorro como para reutilización y mejora en nuestras vidas, y menos impacto medioambiental.

Al final el tiempo libre se va ocupando con cosas buenas y que nos benefician directamente, me está gustando mucho ésta nueva forma de vida.

Foto: Mi primer compost de hace un par de años.



sábado, 26 de marzo de 2016

Zero Waste Home: Desecho cero.

Hace unas semanas descubrí el blog de Bea Johnson: Zero Waste Home.

Ella y su familia ha hecho posible que se vida apenas genere residuos, consiguiendo así haber generado durante un año, tan sólo un litro de basura. 

Me pareció tan increíble que he estado leyendo su blog y sus tips, algunos vídeos y efectivamente, tiene su trabajito, pero se puede conseguir, sino todo, grandes avances en evitar un fuerte impacto medioambiental con nuestros hábitos.

No sé si llegaré algún día a esos niveles, pero desde luego que lo que esté en mi mano voy a intentarlo, me ha gustado mucho su filosofía de vida, ya que entre otras cosas, incluye un destrasteo, como no podía ser de otra forma :D

Os dejo el link de su blog por si os interesa echarle un vistazo, y googleando podéis encontrar también mucha información sobre ella y su estilo de vida. Es bastante inspirador.


¡Feliz domingo!

viernes, 25 de marzo de 2016

El cajón del picnic.

Todos los años, por Semana Santa, es tradición irnos de picnic con los amiguetes y los niños a alguna pinada y pasamos un día fantástico. Sol, aire fresco y puro, juegos, charlas...... un planazo vamos!

Como es normal, los preparativos para pasar el día fuera con niños, lleva su tiempo, y a mi me costaba especialmente, puesto que al ser una vez al año, buscar ciertas cosas, me costaba varios minutos, que sumados, hacía que siempre fuese la última en llegar, siendo la que menos hijos tiene del grupo.

Pero como éste maravilloso mundo minimalista no deja de sorprenderme, para no perder buenas costumbres, ayer me levanté temprano para intentar no quedar muy rezagada, pero algo había cambiado, y es que ya no hay trastos que me hicieran perder el tiempo!! ^^

Preparé la comida y la merienda en un plis plas, porque el menú ya lo llevaba preparado en mente, y cuando fui a echar mano de los utensilios "campestres", me acordé que lo dejé todo preparado en el cajón de una cómoda que me sobró de una habitación en su día, y que dejé en el lavadero. Mientras pensaba si largarla o no, la aproveché utilizando cada cajón para una cosa. En cada cajón dispuse, por categorías (método KonMari) cosas perfectamente ordenadas y listas para su uso. 

Así que abrí el "cajón del picnic" y qué maravilla sacarlo todo tan preparado, bolsa, menaje.....cargar las cosas, la comida y listos para salir. Sin prisas y sin agobios, una maravilla. Ya estoy deseando utilizar el de la playa, el de las bicis... etc. Y es que la primavera invita a hacer tantas cosas, que teniéndolo todo a punto hace que sea mucho más factible.

Feliz Viernes!!

martes, 22 de marzo de 2016

Un año de Viaje al Minimalismo, Primer Aniversario.

Ya se cumple un año desde que empecé éste fantástico (y un poco agotador en cuanto a trastos se refiere) Viaje al Minimalismo. Parece que fue ayer cuando empecé y ha pasado todo tan rápido, he hecho tantísimas cosas, y he liberado tanto espacio, que apenas puedo dar crédito.

Creo que lo mejor que he hecho ha sido documentarlo. He pasado varios días releyendo mi blog al completo, e incluso, mi grito de auxilio que escribí hace un año en un foro, pidiendo ayuda.

Durante todo éste año he hecho muchísimas cosas, sobre todo sacar trastos de mi casa. No recuerdo exactamente todo lo que salió, pero sí que fueron miles, y no recordarlos todos es síntoma de que no me hacían falta y sólo estorbaban. 

También he aprendido otras tantas cosas. Entre todas, destacaría las siguientes:

En todo el año, no he comprado nada que no estuviese previsto, cosas para sustituir otras que se habían roto o me facilitaban la vida, y siempre bajo la máxima, entra uno sale uno o más, que solía ser bastante más.

He cambiado algunos hábitos de consumo. Antes compraba la comida un día fijo, y ahora compro lo que me hace falta cuando me hace falta, no acumulo mucha cantidad de alimentos, así tengo el frigorífico y la despensa más despejados y es más sencilla la limpieza.

Los “por si acaso” han sido una gran lección, tras casi un año entero en el desván, salieron casi el 90% de las cosas que allí guardé pensando que se quedarían.

He aprendido que las prioridades en un momento dado pueden dejar de serlo, y los objetivos también, y no por ello que se venga el mundo abajo. Puedes trabajar tus objetivos y tras dedicarle todo el tiempo que desees, cambiar de opinión, abandonarlos y no pasar absolutamente nada. Mejor dejar de perder tiempo en ellos, que no seguir invirtiéndolo por no perder lo invertido. (esto se puede aplicar también a objetos “caros” que no dejamos salir por lo que nos costó, y sin ninguna razón más).

He aprendido que menos es más, y mejor, sin duda alguna. Podría extenderme cientos de líneas explicandolo, pero creo que se entiende más que de sobra. Además, quien lo ha probado lo sabe.

He aprendido que al quedarte con lo que realmente adoras en tu vida, puedes ver claramente tu vocación, preferencias,  deseos, y canalizarlos hacia algún fin que te produzca felicidad o sencillamente seguir disfrutando de ellos.

He aprendido que cuando eliminas mobiliario, realmente te quedas con los que verdaderamente te gustan y son de calidad. Salen de casa aquellas “soluciones rápidas y económicas” que no pegaban ni con cola, pero me hacían el apaño acumulando e intentando organizar los trastos.

He aprendido  a reflexionar sobre las compras, y a asumir que si no adoro realmente lo que necesito en ese momento, tendré que esperar a encontrar algo que me llene, y no comprar por suplir y luego ya se verá.

He aprendido a organizar perfectamente todo lo que se ha quedado, tengo un armario atemporal, no acumulo ropa en bolsas y cajas, y siempre está listo y preparado, así me fuese a Hawaii o a Siberia.

He aprendido a improvisar sin miedo, y a hacer lo que surja sin que casi nada pueda impedírmelo.

He estudiado un nuevo idioma (lo básico ;) ), y sobre todo he aprendido que nunca es tarde para aprender lo que haga falta, siempre que te guste y te llene, podrás hacer lo que te apetezca.

He aprendido a disfrutar más las cosas y los momentos, a disfrutar la felicidad y a agradecer en todo momento las cosas buenas que me ocurren. Y a intentar sacar el lado bueno a las cosas no tan buenas.

He aprendido a amar mi casa, mi hogar, el techo que nos cobija y nos da tantos momentos gratos.  Estoy aprendiendo a cuidarla y mantenerla como se merece. Es una casa muy antigua y necesita más cuidados. Ahora en vez de odiarla y desear mudarme, le he sacado todas las cosas buenas que posee (que no son pocas) y a dedicarle el mantenimiento que dentro de mis posibilidades se merece. Y pareciera que responde, ¡qué cosas!

He aprendido a reciclar con más conciencia, y he conseguido hacer muchísima menos basura que hace un año. Quitando las cosas rotas que tengo que tirar por el destrasteo, lo que es basura de consumo, apenas hago 2 bolsas semanales, cosa que antes, era una casi diaria.

He seguido usando mis productos de limpieza DIY 100% caseros ganando en salud y por supuesto, en dinero. He dejado de usar los pocos productos químicos que me quedaban.

He cambiado, muy poco a poco, todas las bombillas de casa, pasando de bajo consumo a led. Un poco más caras, pero desde luego más eficientes, y con menos consumo. Cuidar mi hogar lleva implícito hacerlo, dentro de mis posibilidades, más eficiente y menos contaminante.

He aprendido muchísimo sobre el “fantástico” mundo de las humedades en casa, y la importancia de la ventilación y de los cuidados para mermar en lo posible los daños que producen en ella. Y fuera ironías, es interesante el temita en cuestión.

He aprendido a apañarme con cosas más sencillas y menos sofisticadas, mandé mi trasto de osmosis bien lejos de mi vida, y lo cambie por una jarrita que filtra. 

He leído muchísimo, y escrito otro tanto, con tanto tiempo ganado, he aprendido a invertirlo en actividades que realmente me gustan y me llenan, ahora hasta juego a las “casitas” y nos montamos unos hogares ficticios super chulos, y hemos desempolvado algunos juegos clásicos de mesa.

He descubierto muchos blogs y libros interesantísimos y motivadores sobre el Minimalismo y el orden,  y he rescatado otros tantos de antaño, me encanta disfrutar con ellos e inspirarme.

He perdido el miedo a escribir y subrayar en los pocos libros que me he quedado, es maravillosa la sensación, y desde luego no me pasa a mi sola. Y éstos los disfruto como nunca los había disfrutado, el mismo libro ni siquiera lo es, lectura tras lectura. 

He aprendido que éste camino puede costar mucho esfuerzo y tiempo, y que nunca se acaba del todo, es una forma de vida muy gratificante. Que es muy terapéutico y respetuoso con el medio ambiente, y con la salud. Un gran giro en mi vida.

Y sobre todo, he disfrutado y disfruto, como no os podéis imaginar, con todos y cada uno de los comentarios que dejáis, y con los emails que me escribís. Agradezco enormemente vuestra compañía y vuestros aportes, me hace muy feliz que me acompañéis, de todo corazón,
  ¡¡¡muchas gracias!!!.

lunes, 21 de marzo de 2016

Sin cambios de ropa de temporada.

Estamos en las vacaciones de Semana Santa, y siempre aprovecho éstas para hacer el cambio de ropa de temporada. Solía ser un caos, máxime cuando caen en marzo, que siempre queda un poco más de frío por delante que cuando caen en abril y tienen que coincidir más prendas juntas.

Cuando tenía todo lo que tenía, era un mareo constante de prendas, sorpresas de muchos tipos, prendas que no recordaba, que no me venían, que estaban rotas... etc. y un montón de trabajo para lavarlas, plancharlas y colocarlas en algún lugar medio visible.

Ahora no tengo que hacer eso. Después de destrastear todas las prendas de vestir del armario, la verdad es que se quedó peladísimo, porque entre que no soy muy de modas, aquí no hace un frío como para tener prendas muy grandes, y el armario tiene buenas dimensiones, el espacio era más que amplio para ese fin.

No se me entienda mal, me gusta ir arreglada y verme muy bien, pero no necesito muchas prendas para ello, me apaño de sobra con los básicos, los combino, y voy muy cómoda con ellos, por lo tanto no necesito más.

En su libro, Marie propone la idea de poder tenerlo todo junto, todas las temporadas listas y preparadas para ser utilizadas en cualquier momento.

La verdad es que en la primera lectura que hice, pasé un poco por alto ésta parte, pero como una no puede parar de cribar, finalmente al quedar más espacio, si que lo vi bastante factible, lo intenté y lo conseguí. Por lo tanto, estas vacaciones no tengo esa (antes tediosa) tarea.

Así que por lo que a mi respecta, recomiendo siempre que sea posible, ésta actividad. Y supongo que me dedicaré en su lugar, a la sagrada limpieza profunda de primavera (que éste año no tiemblo de pensarlo), a cocinar y a disfrutarlas en buena compañía.

¡Felices Vacaciones!

sábado, 19 de marzo de 2016

Minimacetohuerto, pequeño huerto en macetas.

Ya estoy tanteando el tema "plantil". El otro día observaba con cierta tristeza un limonero que tengo en una gran jardinera. Ya estaba varios años, siempre echando flor, y cuando empezaban a salir los limones, se caían. Así año tras año, y nunca me dio un limón.

Lo saqué con cuidado de la jardinera, casi me deslomo en la tarea, y lo llevé a un campo y lo planté allí. Seguro que ahora si que cumplirá su función. Aquí tengo otros frutales en maceta, un ciruelo y un nectarino que todos los años me dan frutos deliciosos. No pasó así con el limonero, que obviamente necesitaba otro entorno y cuidados, que por más que lo intenté, no pude satisfacer.

La jardinera quedó vacía, es bastante grande y profunda. La cambié de ubicación porque se me ocurrió empezar un pequeño huerto en macetas. No es la primera vez que lo intento y obtuve bastante buenos resultados antaño. El problema fue que quise abarcar demasiado quizás. Cuando iba a comprar los plantones, y hacía los semilleros, no quería desperdiciar nada, o me vendían demasiados y quería usarlos todos, así me encontraba con demasiadas plantas, macetas y poco tiempo.

Éste año lo he planificado de otra forma, he comprado los plantones justos, muy pocos, preparé la jardinera, junto con otro macetero grande y otra un poco más pequeña, y planté mis plantoncillos. Y a partir de lo que salga, ampliaré o no en función del tiempo que me lleve y de los resultados. Cometeré muchos errores, seguro, pero ésta vez aprenderé mejor de ellos, pues es menos cantidad a abarcar.

Sandías y cebollas.

Tomates, berenjenas, pepinos, calabacín y pimientos.

 Lechugas.

Las piedras son para que a los michis no les de por labrar y abonar en mi ausencia =^_^=

Sobre el resto de plantas, me toca "desplantear", y es que aparte de que tengo muchas variedades, las tengo repetidas. Por lo mismo que comentaba antes, se rompe un tallo, pues a plantarlo claro, pobrecito.... y así tengo un montón.

Las plantas no las considero trastos, ni mucho menos, me encantan. Pero lo que si que voy a hacer es quedarme una de cada, quizás dos de mis super favoritas, y las demás las regalaré con sumo placer, que amantes de las plantas hay muchas :D

Ahora que está el patio tan despejado, con el minimacetohuerto en marcha, creo que el resto de plantas se pueden lucir mejor si no hay tantas repetidas.

Haré unos trasplantes seguramente, pues tengo macetas muy bonitas de cerámica vacías, y plantas divinas en macetas de plástico. Éste trabajo si que lo voy a disfrutar, me encantan las plantas y la jardinería, siempre es un encuentro conmigo misma mientra trabajo con las plantas.

Además coincide con la llegada de la primavera, no podía ser en mejor momento. A ver si de una vez por todas, tras más de una década de patio llenito de trastos, ahora puedo disfrutarlo y vivirlo, tomarme un café tranquilamente sin que las vistas me estorben.

Ya por fin han empezado las vacaciones y deseando estoy de planificar cositas, os iré contando.

Hasta pronto!!!


jueves, 17 de marzo de 2016

Café entre libros.

La otra tarde preparé un café en casa con pilas de libros alrededor y unas invitadas de lujo. Allí, entre café y libros, hablamos de literatura y seleccionaron los títulos que se llevarían consigo.

Fue muy agradable, rememorando lecturas, y recomendando títulos según temas de preferencia, y finalmente salieron 40 libros de casa.

Ya sólo me quedan dos cajas de ellos, que irán saliendo en futuras reuniones, a sus futuras casas.

Así da gusto destrastear, estoy deseando hacer nuevas reuniones. Esos libros volverán a dar vida a la imaginación de otras personas y eso me hace feliz. 

Los que nos hemos quedado, muestran claramente cuales son nuestras preferencias y nuestras aficiones al 100%. Antes estaban ocultos entre tanto libro y pasaban desapercibidos. Ahora, los que nos hemos quedado son verdaderas joyas para nosotros.

Ayer sin más, me encontré envuelta en el sofá con un par de libros físicos, con un portaminas para subrayar lo que más me interesaba (ya no me da miedo escribir en ellos) y una libreta al lado tomando apuntes y anotando mis inspiraciones e ideas. Y lo mejor, las vacaciones están aquí mismo y esas ideas y tiempo extra para hacer esas cosas no podían haber llegado en mejor momento.

¡Felices vacaciones!

viernes, 11 de marzo de 2016

Más muebles fuera.

Siguen quedándose algunos mueblecitos vacíos, por lo que éstos días han salido un par de estanterías grandes, una pequeña, un escritorio y una mecedora. Dicho así parecen 5 minutos, pero vaya trabajo lleva -"¡gensantísima!!!", palabreja que llevo rezando demasiado éstos días.

Cómo se agradece el despeje y ver aparecer los grandes espacios limpios y más iluminados. Se está quedando todo muy bien, pero sobre todo nuestro interior.

Aún queda alguna que otra pila de objetos pendientes de salir, pero eso con el tiempo y cuando vaya pudiendo irá saliendo, sin prisa, pero sin pausa. 

Siguen agolpándose en mi mente nuevas ideas y formas de organización, algunas ya las estoy aplicando y ahora sí que da gusto organizar. Organizar, no mover trastos como hacía antes, malgastando tiempo y energía a raudales para nada.

Y como ésto es un no acabar, no vaya a ser que me emocione, las nuevas vistas están destinadas al patio. Ahora que está casi vacío de trastos, mi vista se ha centrado en las plantas...... que como no podía ser de otra forma, tengo mil millones de ellas, además, ahora se ven todas!!!.... jajaja. Pero de eso ya os hablaré en otro post, ahora mismo quiero terminar de sacar lo que queda pendiente y ya se verá lo demás...

Hasta pronto!! 

lunes, 7 de marzo de 2016

Apuntes y libros de texto.

Aproximadamente la mitad de lo que había en el desván eran nuestros apuntes de todos nuestros estudios, que no han sido pocos, con el agravante que en nuestros tiempos, internet y la tecnología  no eran lo que son ahora, ni mucho menos. No había nada en cd's, ni en pendrives, ni discos externos.... nada.

Además, hay que añadirle la "pasión" por guardar todos aquellos apuntes que tanto me costó coger, pasar a limpio, estudiar, archivar.... Cualquiera tiraba tanto trabajo, verdad?

Pues así es como se fueron llenando cajas y cajas gigantes de cartón. De apuntes y libros que abarcaban desde el colegio hasta nuestros días de universidad, pasando por bachilleres, FP's y Universidades, y multiplicado por dos adultos que somos y con la guinda de las cosas de la niña que tenía hasta sus apuntes de la escuela infantil hasta su curso actual. A ésto hay que añadirle los libros de texto, más los millones de cursillos que hemos hecho.....

Así que cuando terminé de reciclarlo todo y vi que había llenado medio contenedor de papel y cartón no me extrañó la de agujetas que me han salido de tanto peso y traslado, y el dolor de muñecas de manejar tantas cajas y peso.

Una vez visto todo apilado, no sé cómo siquiera llegamos a pensar que algún día volveríamos a consultar alguno de esos apuntes o libros, porque tan sólo para buscarlos, habría que haberle echado valor y tiempo.....

Pero nos hemos quedado en la bendita gloria, y con la conciencia muy tranquila por haber reciclado absolutamente todo.

Y cuánto me alegro que ahora todo vaya digitalizado, porque ese ritmo de papel, así visto tan de golpe, me parece terrible. La cantidad de libros de texto, apuntes, cuadernos... etc que podemos llegar a acumular es alarmante. 

De todas las pilas de apuntes y demás, tan sólo he digitalizado un par de cositas de la niña que quería conservar. Lo demás, absolutamente nada nos aportaba valor. 

Si que es cierto, que cuando empecé a conservarlos, no conocía internet ni nada parecido, por lo tanto, había que tirar de apuntes y de biblioteca si querías consultar algo, pero qué sentido tiene ahora tenerlo todo? Era por costumbre quizás?

Algún libro de consulta interesante si que me he quedado, pero ya sé muy dentro de mi, que mucho no van a durar en casa. Iré buscando receptores adecuados en breve por si acaso tienen que salir tras hojearlos y ojearlos convenientemente.

Otra cosa menos, qué gusto!

domingo, 6 de marzo de 2016

Destino final de los "por si acaso"

Tras una intensa semana de decisiones finales sobre las cosas que guardé "por si acaso" en el desván, y que me ha llevado una semana entera cribar y reubicar (donar, regalar, tirar...) puedo concluir que aproximadamente un 90% de esas cosas han salido (o están pendientes de ello, bien por tamaño o por otras razones).

Es curioso coger esos objetos, que hace unos meses hubiera apostado por que se quedaban, y dejarlos marchar sin un ápice de pena, y cómo otros han adquirido más valor que antes, y han pasado de estar relegados a una caja en el fondo de cualquier sitio, a disfrutar de un lugar a la vista para el disfrute general.

El trabajo ha sido titánico, y hubo momentos que me planteaba dejarlo y seguir dentro de un tiempo, pero finalmente decidí acabarlo. Además, el mismo cansancio (tanto físico, como psicológico) me ayudó mucho a no dudar tanto. Cuando estás cansado, sólo ves lo que realmente quieres, y las pocas fuerzas que te quedan las dedicas focalizar lo que verdaderamente te aporta valor.

Y es que ya no es sólo elegir. Eliges, decides, reubicas, y sacas de tu casa. Cuando son cosas pequeñas es más sencillo, pero cuando hay esfuerzo físico por medio... ya la cosa cambia, pero también es cierto que la liberación y el espacio que reconquistas es directamente proporcional al tamaño y al trabajo que te daba el trasto en cuestión.

Estoy muy satisfecha con el resultado y por haberme quitado ya esa "espinita". Ahora toca seguir sacando cosas de aquí y que esos objetos vuelvan a cobrar vida en otros lugares.