sábado, 27 de febrero de 2016

Cada trasto es una decisión.

Y todavía me quedan por tomar más de mil decisiones. Visto así es bastante importante, ya que no me queda otra que realizarlas, e invertir un tiempo que, aunque ya no vuelva, me hará ganar muchísimo más a posteriori. Lo tomaré como una inversión, un buen tiempo invertido para tener mucho más tiempo libre el resto de mi vida.

Mirando atrás, han sido miles y  miles los trastos, las decisiones que he tenido que tomar, uno a uno, más la tarea de hacer que lleguen a buenas manos, a volver a ser útiles. Hubiese sido más cómodo tirarlo todo a un contenedor, pero me siento responsable de todos esos objetos, y es necesario para que mi conciencia esté tranquila, que todo vuelva a circular como se merece.

Ahora me veo en la misma tesitura, con el agravante de que esos trastos ya tuvieron su decisión en su día, y de nuevo tengo que volver a tomarlas. Y la inmensa mayoría tiene que salir. Lo bueno, es que jamás volveré, bajo ninguna circunstancia, a tener que tomar decisiones sobre ellos, puesto que saldrán para no volver, y ese tiempo volverá a ser mío completamente, para hacer lo que merezco hacer, ser feliz con los míos y con mis cosas. Si hasta ahora he ganado tantísimo con lo que he hecho, no quiero ni imaginar lo que puedo llegar a conseguir, espero saborearlo muy pronto.

Parece que el destrastear también se puede convertir en una adicción, como pueden ser las adquisiciones. Aunque no son las mismas sensaciones, pero el impulso si que es parecido. Cuando algo nuevo llegaba a casa, esa ilusión desaparecía en breves instantes, eran muy pocas cosas las que realmente me hacían feliz hasta ahora (esas son las que se quedan). En cambio cuando algo sale de casa, la sensación de satisfacción es infinita y sigue perdurando en el tiempo.

Es tiempo, de nuevo, de volver a tomar decisiones.

Hasta pronto!


4 comentarios:

  1. Te entiendo, deshacerse de cosas engancha. Ver como se vacian las estanterías es maravilloso. Cuesta encontrar un sitio para que los objetos sigan su ciclo fuera de casa pero merece la pena. Ánimo!

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    1. Muchas gracias Paula!! Sí que merece la pena, y cuanto trabajo lleva ésto.... menos mal que es adictivo, sino no sé yo si seguir xDD

      Besos!

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  2. "Hubiese sido más cómodo tirarlo todo a un contenedor, pero me siento responsable de todos esos objetos."

    Donde yo vivo es muy difícil encontrar un nuevo uso para las cosas, con lo sencillo que sería dejarlo junto a un contenedor y que alguien lo recogiera (como en las ciudades).

    Hoy voy a empezar un nuevo hábito: durante 15 minutos de reloj voy a buscar cosas para tirar o sacar de mi vida. Aunque solamente sea un objeto, ya serán más que cero objetos.

    A ver... que yo mucho proyecto pero poco resultado... ains...

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    1. Desde luego que cada gesto importa Amelia, aunque sea pequeño, tú fíjate la de trastos que se llegan a acumular, y de una vez no llegaron, eso está claro. Y es que eso de "pa" la casa aunque sea una piedra" ya creo que va a salir de mi refranero jajaja

      Besos!!

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