sábado, 27 de febrero de 2016

Cada trasto es una decisión.

Y todavía me quedan por tomar más de mil decisiones. Visto así es bastante importante, ya que no me queda otra que realizarlas, e invertir un tiempo que, aunque ya no vuelva, me hará ganar muchísimo más a posteriori. Lo tomaré como una inversión, un buen tiempo invertido para tener mucho más tiempo libre el resto de mi vida.

Mirando atrás, han sido miles y  miles los trastos, las decisiones que he tenido que tomar, uno a uno, más la tarea de hacer que lleguen a buenas manos, a volver a ser útiles. Hubiese sido más cómodo tirarlo todo a un contenedor, pero me siento responsable de todos esos objetos, y es necesario para que mi conciencia esté tranquila, que todo vuelva a circular como se merece.

Ahora me veo en la misma tesitura, con el agravante de que esos trastos ya tuvieron su decisión en su día, y de nuevo tengo que volver a tomarlas. Y la inmensa mayoría tiene que salir. Lo bueno, es que jamás volveré, bajo ninguna circunstancia, a tener que tomar decisiones sobre ellos, puesto que saldrán para no volver, y ese tiempo volverá a ser mío completamente, para hacer lo que merezco hacer, ser feliz con los míos y con mis cosas. Si hasta ahora he ganado tantísimo con lo que he hecho, no quiero ni imaginar lo que puedo llegar a conseguir, espero saborearlo muy pronto.

Parece que el destrastear también se puede convertir en una adicción, como pueden ser las adquisiciones. Aunque no son las mismas sensaciones, pero el impulso si que es parecido. Cuando algo nuevo llegaba a casa, esa ilusión desaparecía en breves instantes, eran muy pocas cosas las que realmente me hacían feliz hasta ahora (esas son las que se quedan). En cambio cuando algo sale de casa, la sensación de satisfacción es infinita y sigue perdurando en el tiempo.

Es tiempo, de nuevo, de volver a tomar decisiones.

Hasta pronto!


viernes, 26 de febrero de 2016

Y cuando parecía que acababa....

…. vuelta a empezar.

El Minimalismo es una evolución, o así lo veo yo.

Si recordáis que andaba estos días con el desván y las cosas que había guardado “por si acaso”, pues todavía sigo en ello, aunque gran parte ya había sido debidamente cribada.

Ya tenía todos nuestros libros, los cómics, los objetos de decoración, fotos y los juegos “salvados”, así que ayer los estuve recolocando, limpiándolos, etc.

En principio me sobró una estantería, que rápidamente regalé. Al hablar con la receptora, no entendía cómo todavía me quedaban cosas por sacar de mi casa, con todo lo que había salido ya. Y yo pensando…- “y lo que me queda”…. Pero aún no era consciente de cuánto. Y es que esto del Minimalismo parece que lleva más tiempo de lo que una se imagina, en función del grado al que uno desee llevarlo, por supuesto.

En mi caso, a más trastos saco, mejor me encuentro. No obstante es preocupante la cantidad de objetos que se pueden llegar a acumular, y no hablo de una vida entera precisamente….

Bueno, que me desvío. Allí estaba ayer limpiando los libros, objetos y cómics que me quedaba, cinco estanterías enormes llenas, y dos cajoneras grandes. Quedó una habitación muy bien ordenada y limpia, pero mientras limpiaba y ordenaba, una pregunta me surgió inmediatamente: “Pero qué puñetas estoy haciendo?” Ahí estaba yo, limpiando y ordenando libros. Libros que sé que no voy a volver a leer, que me encantaron en su día, si, y que en una primera criba me hicieron sentir algo que ahora ya no sentía. ¿Se puede dejar de amar a los objetos? Pues no es tan descabellado. Si te puedes enamorar y desenamorar de las personas, más normal veo que suceda con algunos objetos, no?

Terminé de limpiar y ordenar todo y cuando llegó la tribu les enseñé el resultado. Y nos miramos y pensamos lo mismo. Ya no queremos tantos trastos. Se han convertido en una losa. Las novelas que hace unos meses no salían ni con agua hirviendo, ahora es mejor que estén en otras manos, que el ebook es lo único que utilizamos. Los cómics, juegos, adornos favoritos….. . ya no nos vemos empaquetando esas cosas en caso de mudanza.

Creo que probar las mieles del Minimalismo nos ha hecho un clic en la cabeza, y es que ni queremos ni necesitamos todas esas cosas. Necesitan vida en otro lugar, aquí están estorbando.

Hoy he ido a un Centro para niños con discapacidad. Tenía un juego de logopedia ya unos años guardado, un juego en perfecto estado y que sirve para enseñar a los niños a hablar. Cuesta un ojo de la cara, y es de vergüenza que tengan esos precios, pero bueno.. no voy a hablar de eso en éste momento. Como ya hace años que no lo necesitamos lo hemos llevado como donación. Dicen que nadie da esas cosas. Ojalá la gente fuese consciente de lo importante que es que las cosas se sigan usando, da igual lo que sea. No estancar los objetos ni dejarlos inservibles cuando no los usemos. Seguro que alguien los exprime por ahí, los usan como se merece, y los objetos terminen su ciclo de vida. A veces no queremos dejar salir cosas solamente por el precio que hemos pagado por ellas, pero por otro lado pienso: - "¿Es necesario seguir pagando la carga de mantener algo que ya no usamos ni queremos?"

Así que no queremos tener todo lo que nos hemos quedado, y toca destrasteo profundo de nuevo. 

Estoy cansadísima de trastos, y qué largo es esto, aunque ciertamente han sido muchísimos años acumulando, así que ahora toca “pagar” por ello con trabajo extra. Menos mal que el resultado es extraordinario.

Y para terminar el post, una pequeña reflexión. A día de hoy, si tuviese que salir ya mismo de casa, me llevaría unas zapatillas de correr, el portátil y los gatos (obviamente los humanos salen solos ;) ).

¿Y tú, qué te llevarías?

lunes, 15 de febrero de 2016

El ciclo del aprendizaje en la vida.

En primer lugar, algo que te llama la atención, y te sumerges en su lectura, investigación y aprendizaje como si no hubiese nada más importante en tu vida.

Te vas llenando, investigando, compartiendo, aprendiendo, aplicando, revisando, comparando…. ¡¡¡disfrutando!!!

Como ves que te da resultado y mejoras muchísimo con el tiempo y su aplicación, sigues disfrutando el aprendizaje.

Llega el momento, y empieza a repetirse todo, ya no hay apenas novedades. Parece que todo gira en torno a lo mismo, pero sigues investigando, y cada pequeña novedad que encuentras, te llena y la disfrutas como si no hubiese mañana.

Pasa el tiempo y ya nada te sorprende, todo lo tienes leído, aprendido, y aplicado lo que más te conviene. Sigues buscando e investigando pero ya empiezas a sentir que estás perdiendo el tiempo, porque no hay nada nuevo. ¡¡¡Nivel experto!!!

Finalmente, te quedas con la esencia de lo aprendido, lo aplicas en tu día a día, puesto que ya queda como un hábito, y empieza tu marcha hacia algo nuevo que aprender y aplicar a tu nueva y mejorada vida.

Y así nos pincelamos :)

FIN.

jueves, 11 de febrero de 2016

Secretos de personas que no tienen trastos.

Éste es un resumen-traducción de un artículo de PureWow que me ha encantado:

Ocho secretos de personas que no tienen desorden:

- No guardan regalos que no les gustan.

- No tienen ropa que no les gusta.

- Su armario no entiende de estaciones.

- Digitalizan.

- Invierten en soluciones inteligentes de reciclaje.

- Limpian sus encimeras a diario.

- Si entra algo nuevo, sale algo antiguo.

- No tienen cajones caóticos.

Para leerlo completo, podéis hacerlo aquí (en inglés).

Hasta pronto!!

miércoles, 10 de febrero de 2016

Negociando conmigo.

En plena incursión al desván, he cogido una caja en la que ya sabía que había cosas de la cocina: Algunas tazas, un molinillo de café manual, un reloj de cuerda y un par de cajas de latón que me encantaron en su día, y todavía lo hacen. 


Para lo único que no encontraba salida ni utilidad era a las cajitas, y sin utilidad, no pueden estar, porque tampoco es que les tenga un apego importante. 

Pensando un ratito y mirando alrededor, he visto las horribles cajas de cartón donde vienen los sobres de infusiones que compro en bolsitas, y me he prometido a mi misma, que cuando compre alguna cajita de infusiones, el traslado será inminente. Y voy a cumplirlo porque me ha gustado mucho el resultado, y a mi michi-abuelete parece que le ha gustado :)


Y por hoy concluye la incursión del día, mañana volveré a por otra caja, a ver qué me encuentro y que hago con ello, si negociar o largar.

Hasta pronto!!

martes, 9 de febrero de 2016

Llegó el momento de los "por si acaso" (Desván).

Hace varios días que miro con cierta "ansiedad" hacia el desván. Muchos meses atrás os contaba que allí había metido muchos pseudotrastos, denominándolos "porsiacá" y que no tenía claro que iba a pasar con ellos, pues no estaba segura ni de querer quedármelos, ni de querer sacarlos. Y aprovechando que tengo un desván que por desgracia (o fortuna) es tan bajito que nada más que para eso sirve,  pues allí dejé las cosas que no sabía si quería o no quería, a la espera de un tiempo prudencial y una siguiente criba "definitiva".

Han sido varios viajes rescatando algunas cositas que tenía guardadas allí, la mayoría de ellas han sido para sustituir otras que se me habían roto, o sencillamente porque al tener la mente más despejada, ahora sé todo lo que hay arriba y si necesito algo tan sólo tengo que subir y cogerlo.

El otro día subí a por la tetera, y me fijé en que se está quedando bastante vacío. Se me ocurrió que si finalmente termino la criba, podría quedar un buen parque de atracciones para los gatos, ponerles una puerta gatera de acceso y enriquecerles el ambiente. Así tendría un buen uso ese espacio, porque para habitarse no sirve, y para almacenaje desde luego que no lo quiero.

En fin, que no sé que haré arriba definitivamente, pero desde luego ha llegado la hora de decidir por todo aquello que guardé sin saber qué hacer.

Hoy ha sido nominada la impresora, y sale de casa con todos los honores, pero ya es mucho tiempo esperando ser arreglada, y desde entonces, ni se ha arreglado, ni nos ha hecho falta y me ocupa un espacio y un tiempo que me pertenece, así que adiós y gracias amiga por tus servicios!!

Hasta pronto!




lunes, 8 de febrero de 2016

Trasto de osmosis.

Tenía el trasto instalado en un armario de la cocina, bajo el fregador, y hace unos meses me enteré que para un litro de agua filtrada se desperdiciaban unos cinco. Cinco litros de agua, por cada litro de agua filtrada, casi me da un pasmo.

Eso para mi es más que un crimen, así que decidí buscar un par de garrafas de veinte litros y derivar el tubito del desagüe directo a las garrafas para que ese agua no se desperdiciase. La usaba para fregar suelos, regar plantas....etc, porque las dos garrafas se llenaban diariamente (cuarenta litros, que se dice pronto).

Y ya me cansé de estar pendiente de las garrafas, que no se desborden (que alguna vez ha ocurrido, mojándose los muebles de la cocina y el suelo encharcado) y lo que pesan para trasladarlas y vaciarlas...... así que lo he quitado de mi cocina y de mi mente, y me he quedado más a gusto....

Ahora tengo un armario libre porque el trasto tenía unas buenas dimensiones, una jarra de esas que filtran el agua me apaña muy bien, y sobre todo y una paz mental de no tener que estar pendiente de las garrafas de marras. Y por extensión ahorraré en luz y agua.

Como decía mi amiga T.: "Mie**as las justas". Y qué razón tiene.

Hasta pronto!


jueves, 4 de febrero de 2016

Salud Minimalista: Ventila, ventila, ventila.

Un par de cosas son inevitables en ésta vida, y una de ellas es el aire que respiramos. No podemos dejar de respirar en ningún momento y dependemos del aire que nos rodea.

En cualquier caso, el aire de nuestras casas u oficinas está más contaminado todavía que el aire exterior y eso podemos solucinarlo ventilando diariamente, y si es posible más de una vez al día.

Se trata de renovar el aire interior, que el aire viciado salga y entre el nuevo.

Para ventilar, habrá que tener en cuenta dónde vivimos o trabajamos, y elegir las horas más tranquilas del día en cuanto a tráfico y polución, por ejemplo, el frío o el calor que haga fuera, etc. y procurar que haya corriente, que el aire se mueva y no quede estancado.

Si hay alguna habitación más difícil de ventilar, podemos crear corrientes con un ventilador, poniéndolo alejado y frente  a la ventana o la puerta, lo importante es remover el aire.

Es muy importante ventilar las estancias en las que permanecemos, tanto que podría decirse que nuestra salud depende en gran medida de ella (entre otras cosas, obviamente).

Algo tan sencillo como abrir las ventanas un ratito al día es un gesto muy saludable tanto para nuestros hogares como para nuestra salud.

A ventilar se ha dicho!! :)

lunes, 1 de febrero de 2016

Primer proyecto.

Hace unos días me pidieron ayuda para efectuar un destrasteo en una casa. Accedí emocionadísima, sobre todo para saber cómo aplicar mis conocimientos fuera de los límites de mi casa.

Por supuesto empezamos por los armarios y la ropa, y en todo el día conseguimos cribar tres armarios completos, con sus cajoneras incluidas, un trabajo nada desdeñable y por supuesto fue tan agotador como reconfortante.

Nos encantó la experiencia y seguiremos trabajando próximamente para seguir minimalizando esa casa, porque tiempo hay que invertir para  hacerlo bien.

El cambio fue excelente a pesar que costaba deshacerse de muchas de las pertenencias, pero aún así salieron cuatro sacos (bolsas comunidad) de ropa. El nuevo aspecto de los interiores fue maravilloso y se respiraba un orden y una vida que antes quedaba oculta entre tanta prenda inútil.

Y encontrar cosas que se daban por perdidas no tiene precio. Las caras, las emociones, todo igual como me pasó a mi. La maravillosa impresión tras primera apertura del armario después del destrasteo, cuando tu cerebro todavía no es consciente que ahora todo ha cambiado, ver tanto espacio, verlo todo a la primera.... me ha encantado revivir y compartir esa experiencia.

Quedaron muchos "por si acaso" pero es normal, sobre todo el primer día. No obstante, estoy segura que habrá segunda ronda y muchas cosas saldrán de allí para no volver.

Y deseando que llegue el próximo día para seguir con el proyecto, qué reconfortante!!

Hasta pronto!!