sábado, 7 de noviembre de 2015

Motivación.

Divino tesoro. Y es que no hay nada como la motivación para mover lo que haga falta. Sólo que a veces la tenemos en pleno auge, y otras veces, hay que buscarla.

En cualquier caso, me gusta mantenerla, pues a lo largo de éstos meses, he comprendido que ni todos los días son iguales, ni tengo las mismas ganas, pero tan sólo dedicando un ratito a eso que nos gusta tantísimo, que disfrutamos, que nos arranca de donde estemos para hacerlo, sólo unos minutos cuando la motivación no nos sea tan favorable como desearíamos, es bastante para mantener ese "hilo" que nos une a esa actividad, a ese hábito, y que más adelante, cuando vuelva esa motivación con fuerza, no tengamos que retormarla desde cero,  que es lo que la mayoría de las veces me hacía no retomarla, el comenzar desde el principio.

Y así es como voy manteniendo mis hábitos, mis mayores aficiones. Si un día no me apetece correr, pues ando, y si no ando, pues unos ejercicios y se acabó por ese día. Si no tengo ganas de estudiar un par de horas, pues repaso diez minutos, y si no estoy para meditar diez, medito uno, que no me da para escribir un artículo, pues escribo unas líneas y las guardo en una carpeta para otro día, y si no me apetece leer un libro, busco algún artículo interesante y sacio mi sed de lectura. 

No es que un día me levante y no tenga motivación para nada, sino que a veces tengo tanta para una cosa, que para el resto ya no me queda demasiada. Si salgo a correr una hora y media, pues a veces no me da el cuerpo para meditar diez minutos, o para estudiar un par de horas. Y así es como mantengo esos hábitos que tanto bien me hacen y que cuando vuelve esa gran motivación, los mantengo vivos para seguir adelante con ellos y disfrutarlos desde el primer momento, sin tener que plantearme el "empezar de nuevo". Y no es sólo no empezar de nuevo, sino que a poco que haga, me acerca un poquito más a mis objetivos, y sabiendo que todo suma, es suficiente para mantenerlo en las épocas menos "motivadoras".


Feliz sábado y hasta pronto!!

3 comentarios:

  1. Me parece muy bueno este planteamiento para esos días de menor motivación. Mejor un poco que nada! No se puede estar siempre a tope en todo, y tampoco hay necesidad!
    Besotes Esther.

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  2. Así se habla, ja ja ja.

    Y así se trabaja también. Desde que leí en Flylady que 15 minutos hacen la gran diferencia, soy una ferviente seguidora de esos "poquitos" que permiten que un día deje de ser un día perdido del todo.

    Ánimos y a seguir con todo, que son muchas cosas... je je je.

    Besotes.

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