jueves, 19 de noviembre de 2015

Levantarte sin guión.

Todas las noches suelo pensar y organizarme mentalmente el día siguiente, que si entrenaré, dónde y cuánto, que si estudiaré, qué haré de comer, si tengo alguna tarea pendiente por hacer fuera de casa, o si he quedado con alguien, si escribiré y sobre qué, o qué leer mientras tomo el café, cómo organizar esas tareas pendientes que no me dio tiempo a acabar ayer.

Pero anoche no me apeteció pensar, me acosté y me sumergí entre las mantas, y me dije a mi misma: "Ya lo pensaré mañana".

Y aquí estoy, sin saber qué haré hoy, pero para empezar ha estado bien que no teniendo guión del día, empezarlo escribiendo. 

Cierto es que las obligaciones que podemos tener, nos marcan un poco la pauta del día, pero es bueno tener el control del resto y ver qué pasa. Porque si al final no hago nada, tampoco está de más. No hacer nada también puede ser bueno, siempre se puede descansar que el cuerpo lo va a agradecer mucho.

Hoy voy a dejar, dentro de mis posibilidades y obligaciones, que mis impulsos guíen mi día. Hoy  no voy seguir el guión diario, a ver qué pasa, y  aunque seguramente termine haciendo lo mismo de todos los días, ya que como dicen, el hombre es un animal de costumbres, pero si que reconozco que me gusta ese gusanillo que tengo dentro de "a ver qué surge".

Si quieres que algo cambie, haz algo diferente.

Buenos días!! 

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