viernes, 4 de septiembre de 2015

Dejar de fumar: Día 2.

Ayer creo que fue el peor día, fue terrible sentirme tan miserable, pero así es el tabaco. Hoy afronto el tercer día, de momento pinta mejor que ayer, o así lo espero. No fue fácil, no.

Siguientes 24 horas, segundo día.

“El dolor de espalda va remitiendo, menos mal, porque es lo que me faltaba a la incipiente tensión que empiezo a sentir. Me saliva la boca, y voy un poco descentrada dando tumbos  por la casa. Al final me siento a escribir, a ver si me centro. Sólo unas líneas y me pongo con  mis listas, creo que será la mejor manera de empezar el día, con una buena lista de tareas, aunque sólo rece: descansar, leer, meditar, sentadillas, dormir, pero por lo menos iré a tiro hecho.
Escribir unas líneas me ha venido bien. Aunque al poco tiempo ha empezado a  rondarme la idea. Si hubiese venido alguien con tabaco, creo que hubiese fumado.

He empezado a picotear, hasta llegar a un punto que ya no era picoteo,  era gula ansiosa, y para mis adentros pensaba, como siempre me ha pasado, que más vale estar sana y un poco rellenita…. Pero ésta vez no me voy a dejar engañar.  Siempre me pasa lo mismo, pienso eso, y a los meses, me planto en 10 kilos de más y volviendo a fumar por asqueamiento, así que eso no puede pasar ésta vez.  Los kilos me pesan y me impiden hacer una vida normal, no puedo correr sin que me duelan las articulaciones, y no puedo hacer ejercicio porque me canso más. Los kilos de más son lastre para mí y ésta vez no pienso cambiar la salud por los kilos. Picotearé, eso seguro, pero en función de cómo me porte, así responderé al ejercicio.

La mañana fue terrible, no podía parar de  de pensar en el maldito cigarro, finalmente y tras comer todo lo imaginable, me he subido a la elíptica, porque me conozco y cambio el pitillo por el picoteo, y hasta pasada la primera media hora, no pude calmar la ansiedad. Al final decidí quemar unas 1000 calorías, 600 en elíptica y el resto por la tarde, por si acaso me daba otra vez el ataque.



Dormí un poco de siesta, pero soñé con tabaco, aunque no que fumaba, qué tonta, podría haber aprovechado en sueños!!  Y por la tarde, aunque mucho mejor que la mañana, tuve alguna que otra punzada de ansiedad. Me quedo embobaba pensando y me preguntan si estoy bien. Pues no estoy bien del todo, no. Ya me gustaría que hubiesen pasado unos días más, pero creo que estoy en el peor día, y hay que pasarlo.

Por la tarde empiezo otra vez el picoteo nervioso, y no me da por las zanahorias precisamente, sino por el chocolate y las tortas de arroz. Están muy ricas, pero calorías llevan a rabiar. Me veo el plan y me planto las zapatillas. Me voy de visita al pueblo de al lado que creo que está entre 5 y 7 kilómetros, según el podómetro 6’5 km. Y me entran unas ganar terribles de correr, qué alegría. No voy preparada para ello, así que me guardo las ganas con mucha ilusión, quizás mañana ya me vea capaz!!


Termino el día bastante mejor, me llevo 3 ó 4 chascos, pensando en salir a fumar, pero no hija, ya no fumas, así que sal si quieres a ver las estrellas, pero a fumar…. no hay nada que quemar ahí fuera.

Y por la noche, me costó conciliar el sueño. Era demasiado bonito para ser verdad. Aún así, me dormí relativamente pronto, no me puedo quejar. Ha habido otras ocasiones realmente insomnes, donde pasaban las horas delante de mí y no veía el momento de dormirme, pero ésta vez no me puedo quejar del todo, tardé una hora en conciliar el sueño y la noche la pasé del tirón, ya sufro bastante durante el día.
Y por otro lado los sueños, hacía tiempo que no recordaba los sueños, pero desde que dejé el hábito tengo la mente hiperactiva, hasta le da por recordarme los sueños, es curiosa la mente, quizás me dé material para pensar en otras cosas en vez de en el cigarrillo.

48 horas sin fumar.

Me he despertado con olor a humo de cigarrillo. No sé si provenía de la calle y se ha filtrado por alguna ventana o puerta, pero olía a humo y me he despertado. Pero hoy no he sentido chasco, me he preparado mi descafeinado delicioso y me he puesto a escribir.
Me siento muy orgullosa, cualquiera lo diría. Ayer me sentía muy miserable. Creo que si no pensara tanto en cómo me siento, lo llevaría mejor, pero también es cierto que si no lo analizara tanto, ya hubiera sucumbido.

Me siento bien, y orgullosa de mi misma, con fuerza para afrontar otro día más. Es viernes, y preámbulo del fin de semana. Suelo ver gente que fuma, pero ésta vez sólo lo haré si me siento realmente fuerte, sino tendré que dejarlo para la semana que viene.
A lo largo de la mañana veré mis sensaciones.

Ya está mejorando mi capacidad olfativa a pasos agigantados, es un arma de doble filo, puedo apreciar olores y fragancias apenas perceptibles, como el olor de una manzana de una habitación a otra, pero por otro lado, el sentido del gusto mejora notablemente, y eso para mi “gula” no viene especialmente bien….. tendré que hacer más ejercicio !!

En fin, hoy es el tercer día, a ver qué tal lo llevo.”

4 comentarios:

  1. Enhorabuena Esther por tu segundo día sin. Sigue así!!! Voy a seguir tu ejemplo, pero con el azúcar, que es igual de aditivo o más ;D. Besotes

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    1. Buena suerte en tu andadura, el azúcar también me costó, pero tomaba cantidades industriales.... una semanita mala pero se consigue y se acaba ;)

      Ya me contarás!!! Besos!!!

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  2. Menudo monazo, tranquila que eso se pasa en dos o tres días fácilmente. Mucha agua y mantente ocupada. Ánimo!!

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    1. Eso de fácilmente..... jejeje, he tenido "monos" mejores!!! Gracias por los ánimos, los necesitaré!!!

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