jueves, 30 de julio de 2015

Evolución meditación.

Llevo varias semanas practicando unos minutos diarios de meditación y aunque no se puede explicar sus beneficios, ni las sensaciones, sí que es 100% recomendable.

En estas semanas, desde el principio, y a día de hoy me sigue ocurriendo, es que es como un destrasteo mental. Intento dejar la mente en blanco y concentrarme en la respiración y constantemente van saliendo recuerdos y pensamientos, algunos más recientes, y otros que ni siquiera me acordaba que estaban.
Surgen y los dejo marchar, no me quedo trabajando en ellos como haría antaño, sino que salen, los acepto y adiós.

En principio así ha sido desde el inicio de ésta práctica. Pero ha sido desde ayer, y hoy que he visto colores. Colores… ni más ni menos. Ayer mientras meditaba, centrándome en la respiración, pues a ver cómo lo explico, que digamos el “fondo” de mi mente se puso en color verde. Vamos, que si cierras los ojos y “miras” lo que tus ojos ven, lo ves todo negro, verdad? Pues yo lo empecé a ver verde. Un rato. Y luego morado. Seguí mis minutos de rigor, que tanto bien me hacen, y hoy he vuelto a mi práctica, olvidando los colores de ayer, y resulta que hoy veo el rojo. Muy poco tiempo, eso sí, ayer se recrearon más los colores en mi mente, pero hoy ha sido (o me ha parecido) muy poco tiempo.

Me ha gustado  la sensación, entre extrañeza y sorpresa, está bien que haya alguna novedad en la práctica.


¿Os ha pasado alguna vez?

Un buen día de entrenamiento.

Hoy estoy teniendo un buen día.

He ido a entrenar como siempre, pero hoy el cielo me ha regalado un pequeño momento de lluvia. Es fascinante la sensación de correr mientras llueve un poco, y qué pena que no haya durado más, pero bueno, unos minutos bajo la lluvia son de agradecer.

Ha sido un entrenamiento, como se suele decir, muy bueno. Muy buenas sensaciones, poca pesadez y poco cansancio, además de una pequeña pero muy satisfactoria mejora del tiempo total empleado para la misma distancia.

Además, el cielo está nublado y corre algo de brisa, me encantan los días así, y si es verano doblemente, parece que el aire se puede respirar mejor.

Ya es el último entrenamiento antes de la carrera, mañana me es imposible entrenar y el sábado se celebra. No espero hacer grandes tiempos, no es mi meta, pero sí deseo disfrutarla tanto como el entrenamiento de hoy. Con eso me conformo.


Hasta pronto!!

lunes, 27 de julio de 2015

Tercera semana Curso de Salud Minimalista (Homo Mínimus)

Las semanas vuelan, ya estamos empezando la cuarta semana de éste curso de Salud Minimalista. Ésta semana me va a venir muy bien para seguir afianzando el hábito de meditación que empecé a practicar hace algunas semanas.

En ésta semana pasada, han sido muchas las tentaciones "azucareras", de las cuales sólo he caído dos veces, en días separados. También me ha servido para conocer un poco las situaciones y conocer qué nivel de adicción tengo actualmente, ya que estuve muy enganchada hace tiempo y lo pasé francamente mal cuando me la dejé de golpe.

Si me apetece y no como, no me da ansiedad como antaño, así que sigo con mi nivel normal (si algún día muy esporádico me apetece, como algo dulce), estoy contenta de haberlo comprobado.

Así que poco más que añadir, ésta semana también muy sencillita, con la meditación diaria, que me parece una práctica fantástica para todos los días.

Hasta pronto!!


martes, 21 de julio de 2015

Segunda semana Curso de Salud Minimalista (Homo Mínimus)

La segunda semana de éste Curso de Salud Minimalista, consistía en aumentar el número de pasos diarios con respecto a la semana anterior.

He de reconocer que ha sido muy sencillo superarla, además con creces, puesto que realmente (quitando entrenamientos) apenas me movía.

Ésta tercera semana consiste en eliminar el azúcar, también muy sencillo para mi, puesto que ya hace muchísimo tiempo que la dejé. Si que es cierto que puntualmente es posible que tome algún dulce, cosa que ésta semana no podrá ser, con el fin de hacerlo estupendamente, a ver qué pasa!

Hasta pronto!!

sábado, 18 de julio de 2015

Carrera en agosto.

Julio ha sido desastroso en cuanto a entrenamiento real, sí que he estado con la elíptica, nadando y cuidando la alimentación, pero lo que ha sido darle a la zapatilla, res de res. Y es que el calor, es muy culpable de mermar las ganas de salir al asfalto y sudar un poco, total, ya sudamos la gota gorda sin movernos, porque os recuerdo que aquí no tenemos verano, directamente pasamos al infierno.

Normalmente me suele aburrir la monotonía, mismos recorridos, mismas distancias, mismos ejercicios.... pero siempre encuentro la motivación para seguir el apuntarme a alguna carrera popular, que no hace especialmente divertidos los entrenamientos, pero por el mismo orgullo de acabarla con dignidad, ya hace que mueva el pompis y cumpla mis objetivos.

Pero éste verano, nada de nada, y lo peor es que se pierde la forma de manera asombrosa.

Así que busqué alguna carrera cercana y he encontrado una bastante apetecible, aunque mi próximo objetivo quería una 10k, me voy a tener que conformar con unos metros menos. Y menos mal.

El jueves tenía que salir a hacer gestiones y me eché al coche la ropa de entrenar, cuando terminé, allá sobre las 12, me planté las zapas y empecé a correr. Para empezar 5 km y el resto de días ya veríamos.

Y un huevo. A los 2 km casi echo la primera papilla, así que tuve que parar y volverme para casa con una cura de humildad. Estoy para el arrastre.

Lo que tiene el orgullo, ayer ya estaba con las zapas puestas, y un miedo terrible recorriéndome el cuerpo, menos mal que era muy temprano y el aire aún se podía respirar.

Y conseguí acabar mis 5 km. propuestos, con mucha dignidad. Podría haber seguido, pero preferí no forzar la máquina ;). Del tiempo, mejor no hablamos, vaya a ser que de la risa os de un "chungo".

Finalmente la técnica funciona, nada como apuntarse a un reto público para que surja de dentro de una la vergüenza y el miedo al ridículo, o una fuerza interna que os anime a hacerlo lo mejor posible. Y ya no hablamos de hacer tiempos maravillosos, no. Mis retos son acabar con dignidad, hacer una carrera digna, con la cabeza bien alta, sin pararme y disfrutando cada metro recorrido.

Que sí, que sufro y sudo, y me canso, pero es inexplicable la sensación que produce la experiencia. Competir contra una misma con el ánimo de mejorar y raspar algún segundo del tiempo anterior, hacer una estrategia de carrera y que salga a la perfección, y el chorro de endorfinas al terminar junto a la enorme satisfacción, es toda una experiencia.

Así que ahora toca sacar tiempo de dónde no lo hay, y entrenar todos los días, con el fin de llegar a la carrera con mucha seguridad, disfrutarla a tope y lo más importante, conseguir que la rutina diaria de entrenamiento no desaparezca, a pesar de tener menos tiempo y unos 43º C de media diaria.

Ya os contaré qué tal la experiencia!!

viernes, 17 de julio de 2015

Objetivos pendientes.

Para junio tenía como objetivo tapar todos los agujeros que quedaron en las paredes de casa, después de destrastear y quitar cuadros, estantes y demás. Y si me daba tiempo, pintar la casa.

Conseguí tapar agujeros, y comprar la pintura, pero finalmente no pude pintar nada.

Éste par de semanitas de "vacaciones" me propuse pintar la entrada y el salón. Un poquito cada día, a ver qué podía conseguir. Finalmente el recibidor está conseguido, pintado y redistribuido, parece otro. Me he enamorado de él.

Más grande, espacioso y luminoso, no parece el mismo, da mucho gusto llegar a casa.

Ahora estoy con el salón, es más grande y complicado de pintar, ya que lleva un poco más de trabajo extra, pero aún así, voy poco a poco y entre hoy y mañana me he propuesto terminarlo (me queda muy poco) ya que lunes vuelvo a la rutina y me quedo sin horas de calidad.

Va tomando forma, parece otro. Aunque no confiaba que me diese tiempo, porque me pongo pocas horas al día, al final se ven los avances, y anima a acabar.
Para las habitaciones ya me propondré el objetivo de pintarlas, que éste mes ya no me da tiempo.

Ya os contaré como queda todo, seguro que precioso!!

Hasta pronto!!


martes, 14 de julio de 2015

Primera semana Curso de Salud Minimalista (Homo Mínimus)

La primera semana del reto consistía en contar los pasos diarios, y mi experiencia ha sido de lo más devastadora.

Suelo entrenar a menudo y eso me permite tener cierta tranquilidad y seguridad en cuanto al movimiento diario.

El "susto" ha venido a la hora de contar los pasos, o mejor dicho, ver el movimiento real diario (sin contar el entrenamiento, que hace días que no podía retomarlo) y el susto ha sido mayúsculo.

Ya os comenté que apenas me muevo a lo largo del día. De casa al coche, del coche al trabajo, del trabajo al coche y del coche a casa. El trabajo sentada. Y andar... pues lo justo para desplazarme a los lugares de rigor.

El reto de ésta semana es aumentar el número de pasos. Afortunadamente ésta semana lo tengo muchísimo más fácil, ya que coincide con las "vacaciones forzadas", por lo que el aumento de número de pasos está asegurado. Ya no por el entrenamiento en sí, que eso va aparte, sino porque al no tener que estar anclada en el ordenador el movimiento está asegurado.

No obstante, como ésto no puede quedar a merced de si tengo más o menos tiempo disponible, la idea ha sido "alargar" como pueda los periodos de "movimiento". Que si tengo que hablar por teléfono de pie andando, no lo descarto, al igual que si tengo que levantarme para algo, hacer el recorrido dos o tres veces, o tomar el camino más largo.

El caso es que el reto en sí ha servido para ser consciente del movimiento real que hago diariamente, sin contar entrenamientos. Y ha sido muy revelador, la verdad.

Me alegra mucho haberme apuntado a éste reto y deseando continuarlo para seguir mejorando.

Hasta pronto!

lunes, 13 de julio de 2015

Reflexiones laborales.

Como ya comentaba en otro post, estando con la mochila en mano para salir de mi zona de confort a la zona de pánico, la suerte me sonrió y me obsequió con un contrato dentro de mi zona de aprendizaje.

Una de las primeras reflexiones, es que teniendo en cuenta que la distancia, que es más que respetable, una de las máximas que más he leído es que: “trabaja donde vivas, o vive donde trabajas”.

A día de hoy puedo decir que es una gran verdad (con sus “peros” por supuesto).

Vivir donde trabajo me supondrían 4 horas libres, ya no libres en sí, que lo son, sino mías, para poder usarlas en beneficio propio (no en conducir... etc).

Trabajando 6 días a la semana, como lo hago, esto viene a ser 24 horas semanales de las cuales tengo que prescindir, y al mes aproximadamente unas 100 horas.

Esto visto así da mucho que pensar, verdad?

Los “peros”: Obviamente, con contratos tan esporádicos, no puede una "plantar el huevo" allá dónde la llaman, así que tengo que seguir en mi lugar de origen, a merced de los contratos que puedan surgir y del tiempo que vayan a durar.

Más reflexiones. Por muy zen que se haya vuelto servidora, he de reconocer que ha sido gracias a la meditación diaria, que no me he vuelto a “convertir” en lo que era. Y creo que es gracias a eso, porque el día que no he podido meditar… se ha notado y mucho. La focalización, templanza, determinación, estrés…. Era más fácil que escaparan de mi control cuando no meditaba por la mañana.

A pesar del trabajo, de todo lo que le rodea, de las 12 horas que paso fuera de casa, puedo decir que he sobrevivido (ésta primera sesión, creo que vendrán más) perfectamente.

Sí que he notado que con el paso de los días, y el cúmulo de horas, la creatividad ha ido mermando. 

A mi hija la echo de menos por encima de todo lo imaginable, y creo firmemente que si esto fuera para toda la vida, el traslado sería inminente, sino, mi yo más profundo moriría para siempre.

Hoy concluye mi primera fase, mi primera toma de contacto con el mundo laboral en mi antigua zona de aprendizaje, actualmente zona de confort, y éstas son las reflexiones que he sacado en claro éstas semanas.

Ahora toca focalizar de nuevo,  seguir en la línea y trabajar a fondo un nuevo objetivo que pronto os contaré.


Hasta pronto!

martes, 7 de julio de 2015

Día 2. Curso de Salud Minimalista (Homo Minimus)

Primera impresión y reflexión del Curso de Salud Minimalista de Homo Minimus:

Me muevo menos que los ojos de Espinete.

Si no entreno, que con éstos calores llevo dos días sin poder hacerlo, resulta que no me muevo casi nada.

Mal empezamos, pero por lo menos soy consciente de que mi vida sería muy sedentaria sin el deporte, cosa de la que no me había percatado.

Muy interesante el ejercicio de ésta semana, tendré que tomar cartas en el asunto.

Hasta pronto!

domingo, 5 de julio de 2015

Salud Minimalista.

A raíz de la propuesta de Homo Minimus, en su blog "El hábito que cambiará tu vida", me he apuntado al macro hábito "Salud Minimalista".

No sé bien cómo irá, creo que semana a semana nos irá proponiendo algunas pautas (creo que son las del año pasado) e iremos comentando cómo nos ha ido.

Me ha parecido un buen curso, es más, los tres me parecen fabulosos, e imagino que con el tiempo los completaré.

Os pongo el enlace por si os interesa intentar alguno, yo por mi parte comentaré como van mis avances, tanto allí como aquí. Tengo muchas ganas de empezar.


Hasta pronto!!

sábado, 4 de julio de 2015

viernes, 3 de julio de 2015

Mi boda minimalista.

En algún post anterior he comentado el hecho de que a pesar de haber tenido trastos acumulados para dar y regalar (y donar y tirar, todo sea dicho de paso), sí que hay ciertos aspectos de mi vida, que sin saberlo, habían sido, o bien simplificados de manera inconsciente, o bien los hice así porque sí.

A raiz del post invitado de Yuri al blog Homo Minimus de ¿Cómo sería una boda minimalista?, me ha venido a la cabeza la mía. Más minimalista ¡imposible!

Hace algunos años decidimos casarnos, fuimos al ayuntamiento a llevar la documentación necesaria, acompañados por un par de familiares y un par de amigos para que firmaran los papeles pertinentes, y todo quedó preparado a falta de poner una fecha y casarnos.

En principio todo iba a ser como hace todo el mundo, vestido, zapatos, restaurante, invitados.... 

Conforme iba preparando la celebración mentalmente, empecé a sentir mucho agobio, nervios, insomnio y demás malestares. A mi no me gustaba ese tema, así que como no había prisa por casarse, lo dejamos aparcado, a falta de poner fecha para la boda. Pensé que sería cuestión de tiempo, que se me pasaría el agobio, pero cada vez que lo pensaba, me ponía enferma....

Pasaron varios meses desde aquello, y empecé a reflexionar sobre el tema. ¿Quería casarme? Obviamente, la respuesta era afirmativa, pero.... ¿Quería toda esa parafernalia que conlleva una boda? Rotundamente no.

Y así fue como le propuse al jefe de la tribu el casarnos sin decírselo a nadie, en la más absoluta intimidad, algo nuestro, por y para nosotros, y así fue como decidimos hacerlo.

Llamé al ayuntamiento y les pedí la primera cita que tuviesen, y en menos de una semana, allí nos plantamos mi marido y yo en vaqueros, sin anillos y con mucha ilusión. Ni testigos llevé, así que tuvieron que firmar como tales, tanto el oficial como la secretaria que había en ese momento.

Y al terminar, seguimos nuestra vida, tal cual. Con los móviles de aquella época, nos hicimos un selfie con cara de tontos, y ese es el "recuerdo" físico de aquello. La foto no sé dónde está, supongo que ahora que estoy destrasteando el ordenador y las fotos digitales, aparecerá por algún lugar... es algo que no me preocupa demasiado, la verdad.

Por si os preguntáis si la familia se enfadó, pues la respuesta es que sí. Les duró aproximadamente 10 minutos el enfado, un precio que bien valió la pena por hacer algo que deseábamos tal cual nos nació y nos apeteció.

Y creamos escuela. Después de nosotros, tanto amigos como familiares han hecho lo propio y tan felices.

Una boda minimalista es posible, si se quiere. Y me repetiré mucho, pero no me canso de decirlo, en cueros vine y en cueros me iré. Y me llevo las experiencias, entre ellas, la gran satisfacción de haber hecho algo tan importante para mi, por encima de las opiniones de los demás. Siempre dentro del respeto, es nuestra vida, nuestra boda y nuestra forma de hacerla.

Vaya por delante mi más sincero respeto por las bodas tradicionales, que en caso de haberme gustado así, lo habría hecho.  Pero no fue mi caso :D.

Hasta pronto!!