sábado, 27 de junio de 2015

Vida minimalista con menos tiempo.

Tras mi primera semana de incursión laboral bien lejos de casa, pasando muchísimas horas fuera diariamente, he de reconocer que tener la casa (y la vida) minimalizada vuelve a convertirse en todo un acierto.

Al principio pensaba que algunos de mis hábitos tendrían que posponerse, pero nada más lejos de la realidad.

Tengo algunas horas libres dentro del horario, y por lejanía tengo que quedarme allí, así que estuve los alrededores de la zona de trabajo y se ajustan perfectamente a mis hábitos, por lo que uno de los más importantes para mi, como es el ejercicio, queda totalmente cubierto.

El tema de las comidas, también cubierto, el día libre de la semana me preparo grandes ensaladas de pasta, arroz y comidas frías para llevar y comer saludablemente. Además, al llevarme el menú que deseo, no lo puedo estropear picoteando, y ésta primera semana estoy de lo más orgullosa, pues el tiempo libre del que dispongo ya no es tiempo perdido, puedo volver a invertirlo en mi, y al volver a casa, no tengo más que fregar el par de recipientes donde me llevo la comida y el termo.

La casa, siempre recogida, sin trastos, y la limpieza profunda entre todos, independientemente de hacer algo cada día, que al final nos libera mucho tiempo.

Esa ha sido mi experiencia ésta primera semana, la de "estreno". Supongo que cada vez será mucho mejor y estará más optimizado mi tiempo libre, esa es la idea!

Hasta pronto!

2 comentarios:

  1. Te veo muy contenta con tus nuevos hábitos y me alegro un montón.

    Besotes.

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    1. Gracias guapísima, así es!!

      Besitos!!

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