domingo, 7 de junio de 2015

Experiencias vs. objetos.

El otro día mi niña se fue de excursión, y como toda madre (y padre, abuel@s....etc.) que se precie (y disponga de tiempo, claro), la acompañé hasta el autobús y me quedé  a despedirla (gran ejercicio para los brazos, estar media hora diciendo adiós con ellos, y el autobús que no sale ni para un Jesús…. J )

El caso es que me fijé mucho en las caras de sus compañeros. Mi hija estaba muy nerviosa, y es que las excursiones son una actividad que para los niños son algo extraordinario.

Partiendo de que es un día sin cole, sin clases ni deberes, una experiencia nueva, el viaje en autobús, poder hablar todo el día, reír, expresar sus emociones, y hacer actividades nuevas… un cúmulo de sensaciones que les hace sentirse muy especiales y emocionados.

Y todo eran risas y nervios, se revisaban unos a otros, cuidando que llevaran bien la gorra, cerradas las mochilas, los protectores solares, y la generosidad que veía en ellos, cuando alguno se daba cuenta nervioso que había olvidado algo, todos enseguida a ofrecer de lo suyo, y la tranquilidad inmediata que surgía tras ese estrés inicial.

Esa experiencia, que durante tantas horas disfrutaron, y luego recordar durante el resto de sus vidas, difícilmente podrá ser suplido por un objeto, por muy deseado que sea en un momento puntual, siempre terminan arrinconados en algún lugar para luego ser olvidados.

Y me ha hecho pensar mucho, y muy probablemente, en vez de tanto objeto material como regalo por diversos acontecimientos, pudieran ser cambiados por actividades lúdicas que les llenan mucho más y que siempre tendrán un grato recuerdo de ellas.

Quizás se lo proponga en más de una ocasión, seguramente nos llevemos una gran sorpresa y grandes experiencias, que difícilmente podrán ser sustituidas por algún juguete u objeto. E incluso, lo mismo, con el tiempo, es ella la que pide las experiencias vs. objetos, quién sabe?? :)


Hasta pronto!!

4 comentarios:


  1. Lo importante (créeme, tengo hijas de 29 y 24) es hacer fotos de todoooooo. Una foto ayuda a revivir los momentazos de la vida, siempre hace sonreír (las que no, fuera) y es capaz de recordarnos incluso los olores del instante en cuestión.
    Haz muchas fotos, hoy en día es tan fácil mantenerlas en orden...


    Y sí: las experiencias son una pasada. Yo lo he aprendido al revés: son mis hijas las que, al ver que tengo de tó y no me hace falta de ná, al final han empezado a regalarnos a su padre y a mí estancias en algún hotelito, o cenas, o entradas para el teatro. Son cosas que yo no haría por no gastar, y ellas no saben con qué demonios obsequiarnos... ja ja ja.

    Un besote.

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    1. Toda la razón!!! fotos de todo, me encantan!! y como bien dices, hasta olores pueden transmitirte (que hago muchas fotos de mis vega-menús jajaja).

      Mira que risa, que te leo justo después de echarle fotos a mi hija tomándose el postre tan cuqui que le he preparado.... me encanta!! (fotos y postre jejeje).

      Y tus hijas, geniales, regalando experiencias, está genial!!! qué grandes tus hijas (aunque siendo tus hijas, no sé de qué me extraño ;) )

      Besicos!!

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    2. Ay, qué rebonica eres, pordió!

      :-D

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