lunes, 29 de junio de 2015

Pequeños hábitos diarios o micro hábitos.

Llevo varios días incorporando a mi vida nuevos pequeños hábitos, de esos que por probar no pierdes nada, que no cuestan casi tiempo y que pueden ayudarme a mejorar como persona y crecer un poco más.

Si algo tengo claro es que todo suma, cada pequeña o gran acción, será una adición para nosotros.

Muchas veces intentamos proponernos retos, que por ser más grandes, duros, o difíciles, se nos hacen cuesta arriba y probablemente abandonemos antes o después, causándonos posiblemente una pequeña frustración. O quizás algún super reto para ver dónde están nuestros límites.

Pero hoy quiero hablaros de esos pequeños hábitos. Desde que vuelvo a darme a la lectura con mayor ahínco, suelen salirme palabras en los textos que no conocía y, que por tener casi siempre prisa, o por pura pereza, no buscaba su significado. Más o menos imaginaba qué podía significar por el contexto pero no hacía mucho más, la verdad.

Me propuse buscar todas las palabras que no conociese, no me ha costado mucho en comparación con la satisfacción obtenida a cambio. Y lo bonito de conocer una palabra nueva y luego la escuchas por muchos lugares, como si de una casualidad se tratase. (En unos dibujos animados que mi hija ve, salió la palabra "procrastinadores" (en "El Asombroso Mundo de Gum Ball", para más señas ;) )

Lo mismo me propuse con las palabras en inglés. Suelen ser más, la verdad, pero igualmente satisfactorio. No es que las aprenda de memoria, sino que las busco, vuelvo a leer el texto, e incluso me invento alguna frase aplicándola. Y ya, dependiendo de la asiduidad con la que se repita, se me quedará más o menos grabada en la memoria.

Meditar entre 5 y 10 minutos diarios, ésto es lo que menos me está costando, es como una forma de resetear fantástica. Creo que es un gran paso para cuando lo quiera convertir en un hábito más dilatado por sesión.

Tengo muchos hábitos ya incorporados en mi vida, y ya no me doy cuenta de ellos, porque una vez que los adoptas, se convierten en parte de ti, y creo que es una buena opción adoptar micro hábitos con el fin de ir familiarizándonos con ellos, para luego poder convertirlos en hábitos.

Os he comentado éstos tres, porque son los que ahora mismo vengo practicando, y después de casi dos semanas, creo que es una buena forma de incorporar nuevos hábitos, sin darnos casi cuenta. No tienen por qué ser éstos necesariamente, pero seguro que os gustaría beber más agua, caminar, estudiar..... ajustadlo a vuestros gustos. Sólo 5 minutos al día, y veréis qué cambio en muy poquito tiempo ;)

Ya me contareis!!

Hasta pronto!!


sábado, 27 de junio de 2015

Vida minimalista con menos tiempo.

Tras mi primera semana de incursión laboral bien lejos de casa, pasando muchísimas horas fuera diariamente, he de reconocer que tener la casa (y la vida) minimalizada vuelve a convertirse en todo un acierto.

Al principio pensaba que algunos de mis hábitos tendrían que posponerse, pero nada más lejos de la realidad.

Tengo algunas horas libres dentro del horario, y por lejanía tengo que quedarme allí, así que estuve los alrededores de la zona de trabajo y se ajustan perfectamente a mis hábitos, por lo que uno de los más importantes para mi, como es el ejercicio, queda totalmente cubierto.

El tema de las comidas, también cubierto, el día libre de la semana me preparo grandes ensaladas de pasta, arroz y comidas frías para llevar y comer saludablemente. Además, al llevarme el menú que deseo, no lo puedo estropear picoteando, y ésta primera semana estoy de lo más orgullosa, pues el tiempo libre del que dispongo ya no es tiempo perdido, puedo volver a invertirlo en mi, y al volver a casa, no tengo más que fregar el par de recipientes donde me llevo la comida y el termo.

La casa, siempre recogida, sin trastos, y la limpieza profunda entre todos, independientemente de hacer algo cada día, que al final nos libera mucho tiempo.

Esa ha sido mi experiencia ésta primera semana, la de "estreno". Supongo que cada vez será mucho mejor y estará más optimizado mi tiempo libre, esa es la idea!

Hasta pronto!

jueves, 25 de junio de 2015

Tipos de Minimalistas.

Leo muchos, muchísimos blogs y artículos de gente “minimalista” o que hablan de ello, y es sorprendente la cantidad de tipos que hay.

Me he dado cuenta de que ciertos artículos, o a ciertos minimalistas los sigo o leo con mucho más entusiasmo que a otros, y precisamente es por eso. Por la inmensa variedad que hay, y en qué centran sus energías una vez minimalizada su vida, de qué hablan, y qué transmiten.

Pero ciertamente todos, aunque muy diferentes entre sí, tienen en común lo mismo. Hagan lo que hagan, siempre tendrán como fin, su vida más sencilla y simplificada.

Y es que viene a ser como todo. De ahí que no me terminen de convencer las etiquetas, aunque reconozco que alguna pincelada inicial pueden dar a la persona para conocerla un poco más.

Así que os plasmo otra de mis reflexiones, aprovechando el tiempo libre del que dispongo ahora mismo, para no perder las buenas costumbres. No diréis que no me ha quedado sencillita la entrada ;)


Hasta pronto!!

martes, 23 de junio de 2015

Trabajando.

Ahora que no tengo más remedio que fijarme en el mundo que me rodea e incorporarme a él, veo que mucho me ha cambiado la percepción de él en éstos meses.

Parece que ha cambiado mucho, o he cambiado yo. Será lo último seguramente. O quizás es que la Zona de Aprendizaje (por no llamarlo, a tomar viento desde donde vivo) es diferente a la Zona de Confort.

Hoy parece que lo veo un poco más normal, será que ayer fue lunes y la gente y los lunes no se llevan especialmente bien. O sencillamente se acostumbra una a ver cosas que le asombran, pero con el tiempo se normalizan.

Conducir tantas horas, da para mucho. Hasta para acostumbrarte a ver cosas raras y comportamientos casi suicidas. Puedes llegar a anticiparte a ellos....

Me siento como si estuviera observándolo desde dentro de mí.  Supongo que mientras observo, hablo conmigo misma, no me hablo mucho, básicamente, unos cuantos "Madres mías" y poco más, cuando la cosa se pone muy tensa.

Antes veía al mundo estresado  y generalmente me estresaba con él, o simplemente seguía a lo mío con mis niveles de estrés propios.

Ahora me veo analizándolo todo tranquilamente, compadeciéndome del estrés ajeno (practicando la compasión que mi amigo Leo recomienda ;)), y trabajando en lo mío, una cosa tras otra, focalizando y sorprendentemente sin estrés y sin faltarme tiempo.

¿Durará ésta sensación lo suficiente?, ¿Seré capaz de llevar éste trabajo de principio a fin tan bien, sin alterarme, enervarme o estresarme? Como reto sería interesante.... y si lo consigo, llegaré a la tercera edad con salud!!

¡Hagan sus apuestas!


Hasta pronto!!

domingo, 21 de junio de 2015

Léon: The Professional

Anoche vi por segunda vez ésta película. Hacía ya mucho tiempo que la vi, y escuchando unos comentarios sobre la película en un podcast, me quedé especialmente perpleja, pues por lo visto, había detalles que, vaya usted a saber por qué, me había perdido. Vamos, que parece que hablaban de otra película, así que nos plantamos en el sofá a verla de nuevo. 

Y por qué escribo sobre ésta película en éste blog? Pues porque los protagonistas, por circunstancias que no voy a narrar, tienen que mudarse y en cuanto vi ésta imagen me vino a la mente la asociación con el Minimalismo en estado puro, por lo menos en cuanto a "libertad de movimientos". Poder pensarlo y hacerlo. Aquí os dejo la imagen.


Leon (Jean Reno) y Mathilda (Natalie Portman) en plena mudanza.

viernes, 19 de junio de 2015

Aprendiendo una lección Minimalista.

El curso ha terminado y mi "pequeñaja" ya tiene sus merecidas vacaciones.

Sus tíos han decidido regalarle una experiencia, pasear por la tarde donde a ella le apetezca y tomarse su helado favorito.

Tras el helado, fueron a una tienda de libros, donde tienen un apartado infantil, y tienen los libros muy accesibles para que puedan leerlos si lo desean.

Ella eligió uno que le gustó especialmente, y se sentó a leer. Llegó la hora de marcharse, pero ella no había terminado, por lo que sus tíos se ofrecieron a comprárselo como regalo de fin de curso.

Su respuesta fue una negativa, y continuó su lectura.

Sus tíos volvieron a insistir en regalárselo ya que era hora de marcharse y ella no dejaba el libro.

"Mejor no"- contestó. Lo cerró cuidadosamente y lo dejó en su lugar. Llegaron a casa, y me contaron en privado la anécdota.

Ya por la noche, mientras hablamos antes de que se durmiese, le pregunté por la experiencia en general, que cómo lo había pasado y me contara su tarde especial.

Pronto llegó a la parte de la tienda de libros, y cuando me contaba lo maravilloso que era el libro, le pregunté: ¿Por qué no lo has aceptado?

Su dulce, aunque tajante, respuesta: -"Mami, no quería cargarlo toda la tarde. No quería tener que hacerle hueco en la estantería y tenerlo ahí siempre después de leerlo. Creo que es mejor volver otro día y terminarlo, no te parece?".

Menos mal que la luz estaba apagada porque mi cara si que era un poema. Le dije que me parecía una sabia decisión y continuamos un ratito charlando antes de dormir.

Siempre me alegro mucho cuando leo a gente muy joven que ha decidido vivir sencilla y simplemente, me encanta pensar la de años maravillosos que les esperan por delante, así que os podéis imaginar lo orgullosa que me sentí con la reflexión de mi niña, tan pequeña todavía y con las ideas tan claras.

Menos mal que no podéis verme, os asustaría la anchura de orgullo que poseo desde entonces cada vez que lo recuerdo. Toda una lección de una niña, encantada de aprender de ella.

Hasta pronto.

jueves, 18 de junio de 2015

La sorpresa.

Hace unos días os comentaba que estaba muy feliz y emocionada por algo muy inusual (para mi) y a la par muy divertido. Un pequeño-gran reto, escribir un post como invitada al blog de Homo Minimus

Me ha gustado la experiencia de hacer un pequeño resumen de mi andadura hasta el día de hoy, y a la par, la emoción de "verme" desde fuera. Me ha encantado la experiencia y la he disfrutado muchísimo.

Muchísimas gracias Homo Minimus por éste "reto tan chulo", me ha encantado.

Podéis ver el original aquí :)


El viaje al minimalismo de Esther
Este es un artículo invitado de Esther, una bloguera muy animosa recién convertida  a la fe minimalista  que ejemplifica perfectamente lo que es la mentalidad experimental:
Empieza un blog en abril de este año, Viaje al minimalismo,  para compartir sus experiencias, escribe en poco más de dos meses 71 artículos con el relato diario de sus esfuerzos, se libra de un millón de trastos , empieza a meditar y devora los libros de Leo  Babauta.
Además, está en contacto con otros minimalistas  y comenta en este blog. Le digo que dentro de un año, si mantiene su blog, la incluiré en la lista de blogueros minimalistas (el 95% de los blogs desaparecen en menos de un año). Mientras tanto,  le sugiero que escriba un artículo invitado y en pocas horas me entrega el artículo que vais a leer hoy.
Gracias, Esther.
Me llamo Esther y tengo 41 años. Soy madre de una niña y de cinco gatos. Llevo viviendo un montón de años con mi querido compañero de andaduras, que a la par es el padre de la tribu. También soy Vegana, Animalista, Minimalista, Escritora-Blogger y Runner. No soy de etiquetas, pero soy consciente de que pueden ayudar a hacerse una ligera idea de la persona.
yo1
He tenido la suerte, el honor y el placer de poder escribir un post para uno de los blogs más relevantes sobre el Minimalismo, un estilo de vida sencillo que a la par ha trastocado toda mi vida, mejorándola hasta niveles inimaginables. Y de eso voy a hablar, de mi experiencia hasta el día de hoy.
Hace unos meses empezó mi “Viaje al Minimalismo”, título que le di a mi blog, que trata sobre toda mi andadura en este estilo de vida, y que escribo por varias razones. En primer lugar, para grabar a fuego todo el trabajo que me ha costado  vaciar mi casa de trastos, y por otro, poder hablar de lo que me gusta tranquilamente, sin que nadie se vea obligado a leerme, y si a la par puedo inspirar a alguien, o hacerlo disfrutar de la lectura, para mí es más que suficiente.
Intentaré resumir lo máximo posible, aunque mucho me temo que no tengo medida a la hora de escribir, me disculpo de antemano.
En abril estallé. Me sentía ahogada entre tantas “posesiones” que me consumían mucho tiempo y energía para tener todas mis cosas en orden, y nunca conseguí ese anhelado orden.
Horas, días, semanas, meses y años… invertidas en limpiar, ordenar, buscar, y muchas veces no encontrar. Demasiado tiempo perdido para cosas básicas, y por más rutinas y sistemas de orden que intentaba, siempre era lo mismo: No encontrar nada, o tardar demasiado en hacerlo.
Finalmente di con el Minimalismo como forma de vida, leí y leí, y me enamoré. Lo puse en práctica inmediatamente. Aprendí cómo seleccionar lo que era un trasto y lo que no. Me quedé sólo con lo realmente necesario y lo que realmente me hacía feliz, y empecé a sacar sacos y sacos, cajas y cajas.. montones de trastos, no os podéis hacer una idea, o quizás sí. Durante un mes entero, que me fijé como objetivo, diariamente salían montones de trastos… regalos, donaciones y basura. Y sorprendentemente no echo nada en falta….
Creo que esto del Minimalismo, de alguna forma se lleva en la sangre, porque aunque por los trastos nadie lo diría, en otros temas de mi vida sí que llevo aplicando el minimalismo desde hace años (sobre todo en tema finanzas, que es mi “empleo formal”, en salud y alimentación, y principios básicos de bienestar, entre otros).
Cuando terminé con el “destrasteo” general, terminé harta de trastos, muy satisfecha con el resultado, y con algo menos de peso en todos los sentidos. No podría definir ésta aventura en una sola palabra. Fueron tantas emociones, tantísimo trabajo, tantos recuerdos, tantos trastos….una montaña rusa de sensaciones, pero sobre todo, tras el palizón que me di, algo me quedó muy claro. Y es que en ésta casa ya no entra cualquier cosa.
Y así fue como empecé mi vida minimalista. Y lo que me está aportando no es poca cosa:
  • Romper con fuertes vínculos sentimentales
  • Libertad y tiempo libre.
  • Mente despejada.
  • Capacidad de detección de trastos.
  • Ahorro de tiempo y dinero
  • Sensación de seguridad y libertad (adiós miedos).
  • Salud y bienestar..
  • Madrugar por gusto.
  • No procrastinar.
  • Desvincularme de banalidades.
  • … y un largo etc.
Actualmente me encuentro disfrutando de mi vida con los míos de un modo muy sencillo y pleno. Hago lo que me gusta y me satisface, lo que me hace crecer como persona y a la par ser mejor. Me propongo objetivos que cumplo gustosamente y empiezo a plantearme retos para conocerme a mí misma y algunos de mis límites.
CUYEN en la cima del rascador
He de reconocer que tras terminar el destrasteo, tuve una extraña sensación dentro de mí. Tener la casa casi vacía, casi sin muebles, tanto tiempo libre que al principio no sabía ocupar del todo….  Creía firmemente que tras miles de trastos que salieron, alguno echaría en falta. Fue una incertidumbre que creo que todo Minimalista pasa, porque el cambio….es increíble. Pero duró muy poco, pues sólo tenía lo que realmente necesitaba y muchísimo tiempo libre para mí. Y a día de hoy, no he echado de menos ni un miserable objeto de todo lo que salió.
Actualmente, aprecio mucho más las experiencias, porque al fin y al cabo, en cueros vine y las experiencias son lo que me voy a llevar. Sola vine y sola me iré y éste camino lo recorreré con quienes aprecio, disfruto y me enriquecen.
Las oportunidades ya no pasan delante de mis narices. Ahora las aprovecho y las disfruto al máximo, aprendo de ellas para bien o para mal.
Y la consciencia es algo maravilloso con lo que reconciliarse, ser consciente de todo no tiene precio, lo más insignificante puede inspirarte para crear.
Como os comentaba al principio, no soy precisamente parca en palabras, no obstante he disfrutado mucho escribiendo este post y espero que os guste, os inspire o lo que sea.
Un saludo,
 Esther.

Gracias.

Gracias, gracias, gracias. 

Para tod@s.

Por todo.

¡Gracias!


miércoles, 17 de junio de 2015

Meditar.

Hoy he practicado el noble arte de la meditación por primera vez. Era mucho tiempo el que quería incorporar éste hábito en mi vida diaria y hoy era un buen día para empezar.

No sé si sé meditar, no sé bien cómo se medita, pero si no lo intento jamás lo sabré.

He puesto la alarma para que sonase pasados 10 minutos, no quería estar pensando en cuánto tiempo había pasado..... no sé si esto está bien hacerlo.... tengo que estudiarlo, y ponerlo en práctica.

Me he colocado en una posición cómoda (posición de loto), he cerrado los ojos y me he intentado centrar en la respiración. Parecía sencillo, pero no ha sido así.

Todo el tiempo he intentado dejar la mente en blanco y escuchar a los pájaros (que era lo único que sonaba en ese momento), pero constantemente entraban a mi mente pensamientos.

Iba sacándolos conforme entraban, pero aún así, se colaban sin permiso. Son peores que los trastos.

Se me ha hecho largo, supongo que mientras vaya practicando el arte, será más sencillo y gratificante. 

No me gusta que me interrumpan mis pensamientos cuando no deseo pensar. Con lo fácil que parecía.

Lo recomiendo. He terminado muy relajada y más centrada. Es un hábito que pienso adoptar diariamente, debe ser maravilloso cuando consiga meditar como se debe. Mientras tanto, disfrutaré del proceso.


Y vosotr@s, meditáis? Algún consejo para ésta primeriza?

martes, 16 de junio de 2015

Hablando de oportunidades.

Hoy estoy muy feliz. Suelo estarlo diariamente, o eso intento desde hace unos meses.

La actitud es muy importante para éstos menesteres, pero a veces no depende de una misma, y otras personas pueden hacerte muy feliz con un pequeño gesto.

Hoy he tenido una grata sorpresa, como suelen ser los gestos de otras personas, y aunque no voy a contaros qué ha pasado (más adelante os lo contaré, lo prometo ;) ) me ha hecho soberanamente feliz.

Ha sido una oportunidad muy grata que he aceptado, y no puede venir en mejor momento, ya que hace poco os comentaba el tema de las oportunidades en general y cómo llego la mía hace unos días en el aspecto laboral.

Las oportunidades hay que cogerlas al vuelo, si consideráis que pueden haceros felices. Muchas veces nos paramos tanto a analizarlas que pueden pasar fugaces, y a partir de ahora, intentaré que eso ya no me ocurra. Si creo que vale la pena, lo hago.

Ésta que me ha surgido es algo muy divertido que nunca había hecho. Me ha gustado mucho la experiencia. En breve os contaré!!

Hasta pronto!!

sábado, 13 de junio de 2015

Oportunidades y Minimalismo.

Llegó mi oportunidad, una oferta de empleo, eventual, pero no por ello menos importante.

Al recibir la llamada, ha sido la primera vez que no he sido presa del pánico, pensando en si tengo todo a punto (vestuario, coche, aptitudes....) o si seré capaz de estar a la altura (seguridad en mi misma). Simplemente recibí la llamada y acepté lo que para mi es una oportunidad de oro para seguir creciendo como profesional, para perfeccionar mi segundo idioma (y quizás, mi incipiente tercero ;) ), para poner en práctica mis aptitudes, tanto antiguas como  nuevas... es una oportunidad que voy a aprovechar y disfrutar al 100%.

Ha sido una grata sorpresa para mi, ver recompensada la inversión de mi nuevo tiempo libre realizando actividades que me han hecho crecer y mejorar como persona y como profesional. 

La "mochila" para salir de mi zona de confort tendrá que esperar un tiempo más, de momento me quedo a trabajar cerca de mi zona, pero ampliando horizontes. Estoy tranquila, feliz y emocionada, pero sobre todo, orgullosa de estar preparada para poder aprovechar oportunidades que puedan surgir en cualquier momento. Queda pues, cumplido uno de los objetivos de mi lista, aunque sea eventual, no es menos importante, y no por ello voy a dejar de disfrutarlo :D

El Minimalismo me está haciendo más fuerte y segura de mi misma, algo que reafirma mi decisión de simplificar mi vida. Ahora, a seguir trabajando en mis objetivos y a mejorar la productividad :)





viernes, 12 de junio de 2015

Incertidumbre.....¿habré hecho bien?

Cuando vacié mi casa, tengo que reconocer que pasé un poquito de miedo. La verdad es que el destrasteo tomó unas dimensiones extraordinarias, y el pánico a haberme pasado de la raya, el miedo a si me haría falta algo.....  Justo al acabar, empezó, junto a la satisfacción de haber terminado, la incertidumbre de pensar si había hecho bien.

Y es a día de hoy, mes y medio después de haber destrasteado a fondo, cuando estoy totalmente segura que hice lo correcto. No he echado nada en falta, absolutamente nada. Cuando me ha hecho falta algo, lo he tenido, y absolutamente todo lo que he tenido que reponer, es algo que se quedó pero se rompió por el uso.

Por lo visto la incertidumbre es normal, es que no hablamos de vaciar un cajón... sino de una casa entera, dejando lo necesario, lo que nos aporta algo, lo que nos hace feliz.

Al principio, va una un poco desubicada, tanto espacio, y bastantes menos cosas que hacer. Más centrada, disfruto más de lo que hago, pues sé lo que hago en cada momento, no hago algo pensando en lo que tengo que hacer después. Y a la par, al remover tantos y tantos (por no decir todos) recuerdos, buenos y malos, hay que pasar un pequeño periodo de "asentamiento". Nada que no merezca la pena.

Así que deciros que en mi caso, la incertidumbre llegó, pero finalmente se marchó tal cual. Sigo muy contenta con mi decisión, y aún sigo trabajando en mi nueva forma de vida.

Hasta pronto!!

domingo, 7 de junio de 2015

Experiencias vs. objetos.

El otro día mi niña se fue de excursión, y como toda madre (y padre, abuel@s....etc.) que se precie (y disponga de tiempo, claro), la acompañé hasta el autobús y me quedé  a despedirla (gran ejercicio para los brazos, estar media hora diciendo adiós con ellos, y el autobús que no sale ni para un Jesús…. J )

El caso es que me fijé mucho en las caras de sus compañeros. Mi hija estaba muy nerviosa, y es que las excursiones son una actividad que para los niños son algo extraordinario.

Partiendo de que es un día sin cole, sin clases ni deberes, una experiencia nueva, el viaje en autobús, poder hablar todo el día, reír, expresar sus emociones, y hacer actividades nuevas… un cúmulo de sensaciones que les hace sentirse muy especiales y emocionados.

Y todo eran risas y nervios, se revisaban unos a otros, cuidando que llevaran bien la gorra, cerradas las mochilas, los protectores solares, y la generosidad que veía en ellos, cuando alguno se daba cuenta nervioso que había olvidado algo, todos enseguida a ofrecer de lo suyo, y la tranquilidad inmediata que surgía tras ese estrés inicial.

Esa experiencia, que durante tantas horas disfrutaron, y luego recordar durante el resto de sus vidas, difícilmente podrá ser suplido por un objeto, por muy deseado que sea en un momento puntual, siempre terminan arrinconados en algún lugar para luego ser olvidados.

Y me ha hecho pensar mucho, y muy probablemente, en vez de tanto objeto material como regalo por diversos acontecimientos, pudieran ser cambiados por actividades lúdicas que les llenan mucho más y que siempre tendrán un grato recuerdo de ellas.

Quizás se lo proponga en más de una ocasión, seguramente nos llevemos una gran sorpresa y grandes experiencias, que difícilmente podrán ser sustituidas por algún juguete u objeto. E incluso, lo mismo, con el tiempo, es ella la que pide las experiencias vs. objetos, quién sabe?? :)


Hasta pronto!!

jueves, 4 de junio de 2015

Conocerse uno mismo

Desde que me inicié en ésta nueva etapa de mi vida, han sido numerosos blogs y posts en los que he estado leyendo al respecto. Una de las cosas que más me llamaba la atención y que no lograba terminar de comprender era el poner un número fijo o limitado al número de objetos que "debíamos" tener. Que si 33 prendas en 3 meses... que si 100 objetos por persona... éstos dos "números" o retos, son los que más he encontrado por la red.

Creo que no llego ni a lo uno ni a lo otro, pero es algo que no me preocupa y que no me voy a parar a contar, pero siempre me ha llamado la atención, puesto que el Minimalismo lo he entendido, entre otras acepciones, como "tener lo necesario para ser feliz", sea el número u objeto que sea.

No fue hasta hace bien poquito, que vi por youtube una entrevista a Valentina Thörner, del blog ValedeOro, que entendí el por qué de éstos números, de éstos retos. Según ella explicaba (y yo entendí), es que practicando "retos" uno sabe dónde están sus límites, y es ahí donde encontré la explicación a éstos retos, que antes para mi, eran un sinsentido.

Por otro lado, durante ésta semana he estado releyendo un libro que hacía muchísimos años que no leía, me apetecía leerlo en ésta nueva etapa de mi vida, en donde una de las cosas que más me están gustando y estoy disfrutando es de la consciencia que pongo en todo lo que hago.

El libro en cuestión es Siddartha, de Herman Hesse, una lectura rápida y profunda, que he disfrutado en mis ratos libres y tranquilos. El protagonista, trata de buscar la paz y la armonía en conexión con su yo profundo.

Y como colofón, y mucho menos trascendental que el libro, obviamente, pero con un punto de "conocimiento interno por experiencia", veo un extracto de un conocido reality televisivo, Supervivientes, en el que llevan a un montón de famosos a una isla, a concursar. Como decía, veo un extracto en el que aparece un muchacho que viene a decir, más o menos, que está muy contento porque sabe que con un anzuelo es capaz de sobrevivir. No sé quién es, pero por lo visto el chico es bastante adinerado y el estar allí en la isla se ha dado cuenta que no necesita tanto para vivir. (Más o menos creí entender algo así).

Dejando detalles a un lado, éstas tres experiencias, quizás por proximidad en el tiempo, o quizás por consciencia de las cosas que voy haciendo, me han llevado a pensar hasta qué punto nos conocemos nosotros mismos. Muchas veces, las experiencias y situaciones límites vividas en primera persona nos sorprenden, pero mucho más la respuesta a determinadas situaciones.

Y quizás no hay que esperar a que la vida nos vaya enseñando donde están nuestros límites, o cómo conocernos mejor. Quizás nosotros también podamos poner de nuestra parte y realizar ciertas acciones o retos para hacerlo.

Frases como " si me cuentan hace 10 años que iba a hacer ésto no me lo creería", "no me puedo creer mi reacción", "me pinchas y no me sale sangre".... etc. cobran más significado ahora que vengo reflexionando sobre el tema.

Me detengo a pensar en mí, y me conozco un poco, sé dónde tengo mis límites en ciertas situaciones, porque las he vivido. Creo que sé dónde tengo mis límites en otros supuestos casos, pero, estoy segura que son esos?

Sé que muchas situaciones no las voy a vivir, lo quiera o no, por extremas o improbables, pero otras.... otras podría intentarlas proponiéndome retos, creo que podría ser un tema bastante interesante para conocerme un poco más a mi misma. Cambiar un "Creo que puedo/no puedo" por un "Sé que no puedo/puedo".

No estudié enfermería en su día, porque no me creía capaz de pinchar a nadie, en cambio, me tocó pinchar anticoagulantes durante una semana a un familiar porque así me lo indicó el enfermero a domicilio, y a mis gatos antibióticos en alguna contada ocasión por indicación de la veterinaria (los viajes y los gatos no se llevan especialmente bien). Os podéis imaginar la sensación de hacer algo que no creía poder hacer, y no haber estudiado por ello?

Sé que puedo correr una 5 mil, y una 7 mil, y creo que puedo correr una 10 mil, incluso una media maratón, pero no me conozco lo suficiente porque aún no lo he hecho. No sé si podría correr una maratón, y me gustaría saberlo. Siempre creí que no podría correr más de 10 minutos seguidos, y ahora no sé dónde tengo el límite (nunca pasé de la hora y cuarto).

Sé que puedo dejar el azúcar, pero sé que mi límite en cuanto a las harinas está en 4 días. Sé nadar, pero no sé cuántos kilómetros soy capaz de hacerlo. Sé que puedo volar en avión, pero no creo ser capaz de hacer puenting.....

Y es que muchas veces pensamos en conocer gente nueva, en conocer mejor a las que tenemos a nuestro alrededor, pero creo que pocas veces nos planteamos conocernos a nosotros mísmos. 

Quizás, proponerse algunos retos (razonables) de vez en cuando con éste fin puede ser una buena forma de ser más conscientes de nosotros mismos y conocer realmente nuestras limitaciones, conocernos un poco más. Y no con el fin de cumplirlo o venirse abajo si no se cumple, sino como mera y sencilla experiencia, la de conocernos un poquito más.

¿Se os ocurre algún reto?



martes, 2 de junio de 2015

Objetivo de junio: Tapar agujeros y pintar la casa.

Pues aquí queda plasmado mi objetivo de éste mes. Ya empecé a mediados de mayo a tapar agujeros, y pequeñas grietas, pero con mucha tranquilidad. Me queda poquito y ayer invertí unos euros en pintura para pintarme yo misma la casa. Creo que va a ser una buena inversión, tanto de tiempo, como de dinero y calidad de vida.

Cuidar y mantener las cosas ahora, es mucho más sencillo y gratificante, no es un amontonamiento mental en ningún momento, y las ganas de procrastinar han desaparecido.

Y creo que es un buen momento, ahora con el buen tiempo, tantas horas de luz, y tener todo abierto para que se seque y se ventile bien pronto.

Ya os contaré la aventura.

Hasta pronto!!

Mantenimiento.

Es increíble, y hasta que no lo he visto por mi misma, no lo hubiese creído, la cantidad de trastos que se pueden ir colando en casa con el paso de los días.

No necesariamente tienen que ser compras, se cuelan trastillos de diversas maneras. Por ejemplo, con el tema elecciones, unos cuantos boligrafos, mecheros, tarjetas, libretas…. En fin, cositas que se van acumulando sin darse cuenta uno, hasta que se fija.

Hay varias formas de mantener la casa minimalista, hay muchos sistemas, desde un trasto menos al día, como una bolsa diaria, un destrasteo al mes…. etc. Cada cual elige el que mejor le acomoda.

Hoy he decidido que al tener unas siete zonas más o menos delimitadas en mi casa, dedicaré un día  a la semana a sacar, como mínimo, un trasto de cada zona (pueden ser más si los hubiere). Serán mínimo 7 trastos menos en casa semanalmente.  Puede ser cualquier cosa, el caso es que los supuestos trastos que se cuelan, pasen a mejor vida, o lo que en su día no lo fue y hoy se ha convertido en trasto, que salga de casa.

Por otro lado, sigo tapando esos agujeros que os comentaba que tenía como objetivo. Ya me quedan pocos, algunas grietas también, despacito y con buena letra.

Tan poco que he empezado a buscar pinturas para pintar la casa, y he visto una bastante interesante, dentro de mis posibilidades. Me ha vuelto a sonreír la suerte, pues al ver la disponibilidad de producto en tienda, casualidad que está a mitad de precio, así que la he adquirido, para dentro de unos días empezar a repintar mi casa, que hace muchos años que está tal cual. 

Creo que va a quedar genial, nuevo color, sin tanto trasto, sin agujeros, y sobre todo, disfrutar el mantenimiento de mi hogar.

Lo mismo me da tiempo y todo a hacerlo durante junio, quién sabe? J


Hasta pronto!!