lunes, 25 de mayo de 2015

Roto, roto, roto.

Ahora que tengo la casa “Minimalizada” y que todo lo que habita en ella es usado constantemente, se da una cuenta de la calidad y “tiempo de vida” de las cosas.

No sé si es que ha dado la casualidad de que a todo le ha dado por romperse a la vez, o es que al no tener “distracciones” tengo más consciencia de ello.

Y es que en una semana me he quedado con la puerta del horno en la mano, un pantalón se me ha roto, otros dos, o me han cedido, o yo he “menguado”, dos pares de zapatillas de mi hija se han roto, el frigorífico hace un ruido que estoy empezando a considerarlo “amenaza”, un cojín explotó en esponjillas mientras lo limpiaba, la silla del ordenador perdió una pata…. y así podría continuar con otros pequeños detalles.

Estas últimas anécdotas son las que me reafirman en mi decisión de invertir en calidad, en vez de en cantidad. Algunas de las cosas tenían muchos años, y han cumplido de sobra, y otras….. otras no han durado ni dos parpadeos.

Creo y espero firmemente que la calidad me haga la vida más fácil y no me sature la casa de ninguna de las maneras. La cantidad si que puede resultar más económica, y darnos cierta seguridad en saber que tenemos reemplazo, pero a día de hoy no me compensa “rellenar” mi casa con “suplentes”, y más con la reciente experiencia de la criba, tener que tirar muchas cosas “descompuestas” y rotas, sin haberlas siquiera estrenado. Además, no es la misma sensación de tirar algo roto que ha durado tanto tiempo, que otras cosas que no han durado nada.

Así que el post de hoy lo dedico a los productos de calidad, ya me decanté por ésta opción cuando cribé la ropa, y visto lo visto, extiendo mi decisión a cualquier tipo de producto que tenga que entrar en casa.


Hasta pronto!!

6 comentarios:

  1. Antes se hacían las cosas para durar, un sillero hacía una silla a conciencia, y cuando se estropeaba,con un poco de cola quedaba como nueva.
    Como los coches, ¿recuerdas el Seat 600? un coche que todavía se ve circular, que se puede arreglar con dos apaños y que es duro y rústico como él solo. Ya no se hacen así.

    Ahora está eso de la obsolescencia programada o caducidad programada, que te venden una lavadora sabiendo que antes de cinco años la tendrás que comprar de nuevo.

    Y luego está el tema de comprar cosas de calidad. A veces la calidad es tan cara, que la gente con poco poder adquisitivo tenemos que comprar barato. Dicen que lo barato sale caro porque hay que comprarlo dos veces, pero si no puedes invertir en calidad, ¿qué vas a hacer? pues pasar por el aro, como toda la vida de dios.

    Qué vergüenza de mundo. Luego dicen que hay que ser ecológicos y que hay que simplificar y bla bla bla. Asco de todo, oyes.

    Uy, que se me va la olla en plan revolucionario, ja ja ja.

    Un besote.

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    1. Tienes mucha razón Amelia, además yo soy de las que no pueden (o podían, porque ya no lo sé) invertir en calidad (depende de qué cosas).

      Antes no podía, ni planteármelo siquiera, comprarme una camiseta de 25 euros (por ponerte un ejemplo), era algo impensable, y mis ojos se cerraban directamente al ver el precio, a la par que mis manos soltaban la prenda como si quemase.

      Y luego terminaba la temporada, con 5 camisetas de 5 euros cada una, de las cuales, con suerte me ponía una, y no me duraba para la siguiente temporada.... total, 25 euros igual, por ponerme una temporada una sola camiseta de mala calidad. Pero hasta que una no se para a pensar éstas cosas, no se da cuenta.

      Ahora al parar el consumo y pensar, algunas cosas (que no todas, obviamente) si que merecen la pena. Al generalizar puede parecer que hable de todo, pero obviamente, hablo de adquirir cosas de calidad al alcance del bolsillo de cada uno.

      Y luego, como habla Darey en su última entrada "Comprar como un rico, cuidar como un pobre" Me ha llegado al alma. http://casasperfectas.blogspot.com.es/2015/05/minimalismo-y-mantenimiento-de-nuestro.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed:+CasaPerfecta+(Casa+Perfecta)

      Besos guapa!!

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  2. Yo puedo decir que cuido las cosas. La prueba es que mi hija de 24 años usa un par de prendas de tipo vintage. Pero de verdad, porque eran ¡de mi abuela!

    Y tengo un jersey de mi padre que uso frecuentemente y no tiene bolitas. Sale en una foto en la que él me lleva en brazos, cuando yo tenía unos tres meses...

    La calidad, si se la puede permitir uno, es sinónimo de durabilidad y satisfacción del cliente...

    Voy a ver el artículo de Darey.

    Besotes :-D

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    1. Y cuanta razón tienes!! algunas prendas de las que pasaron la criba son de mi madre de cuando era veinteañera, que aún se echa las manos a la cabeza cuando me las ve puestas jajaja. Y esos pequeños detalles son los que me hacen reafirmarme en ésta decisión... mientras se pueda, en lo que se pueda ;)

      Besuquis!!

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  3. Sí, claro, calidad al alcance de cada bolsillo! Mi madre siempre decía: compra lo mejor que te puedas permitir en cada momento. La calidad no tiene por qué ser cara siempre, pero nunca es barata. Pero sin duda, como dice Amelia, calidad en la mayoría de los casos implica durabilidad :)

    Gracias por el guiño y mención ;)

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    1. De nada!! me ha llegado muy profundo, y para una refranera como yo, es maravilloso descubrir alguno nuevo, y encima, que viene como anillo al dedo a éste estilo de vida que he decidido tomar. Mil gracias!!! Tanto por el refrán como por el post!! ;)

      Besotes!!

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