martes, 12 de mayo de 2015

Qué me está aportando el Minimalismo.

Después de éstos días de estreno en esto del minimalismo, habiendo hecho una primera incursión profunda, destrasteando mi casa de lo más gordo (quedando pendientes pequeños detalles) puedo decir que ésta forma de vida minimalista me está aportando numerosos beneficios.

-          En primer lugar, romper con fuertes vínculos sentimentales, la mayoría de veces absurdos. Está claro que nos podemos encariñar con una piedra que nos encontramos en el desierto en aquel viaje tan especial, pero tener un apego especial a un centenar de cosas, ya se escapa de las manos (en algunas ocasiones).

Teniendo como recurso la tecnología, es curioso como digitalizando recuerdos, puedes deshacerte de numerosos trastos sin que ello signifique una depresión. He conseguido deshacerme de muchos recuerdos, simplemente fotografiándolos, y es que con tan sólo verlos en imagen ya me sirve para evocar ciertos recuerdos. Grandes peluches, cartas, fotos, cuadros….. todas esas cosas que tanto espacio nos ocupan, y que apenas sacamos una decena de veces en nuestra vida, merece la pena en algunas ocasiones el utilizar ésta metodología.

-          Libertad y tiempo libre. Una de las  cosas que más me sorprendió al destrastear mi casa, es el tiempo que he estado invirtiendo. Han sido muchas horas, no obstante, no tantas como imaginaba. Después de tantos y tantos años acumulando trastos, no ha sido "casi" nada el tiempo invertido en destrastear mi casa, en comparación con lo que esperaba.

Lo verdaderamente sorprendente, es el tiempo que he ganado, quién lo iba a decir. Ahora que sólo está lo que utilizo, y son tan pocas cosas las que utilizamos en el día a día, está todo en su sitio. Y si no lo está, no anda demasiado lejos, por lo que el tiempo que se dedica a buscar las cosas es casi nulo. Además, la cabeza está más centrada. Hay pocas cosas, y todas se utilizan, el archivo mental se activa en un segundo y lo tienes todo organizado en la cabeza. Sólo hay que pensarlo y hacerlo.

Y parece increíble, pero 5 minutos de aquí buscando, más 10 de allí… al cabo del día, durante toda la semana, mes tras mes… son muchos minutos perdidos, y eso es tan seguro como el tiempo que se gana desde el mismo instante que comienzas a destrastear. Los efectos son inmediatos.

La mente se despeja al tener todo tan controlado, lo que hay, dónde está y para qué se usa, son tan pocos los recursos utilizados para tal menester, que ganas en concentración. Tienes tiempo libre para pensar, y meditar, y es curioso la de pensamientos que vuelven a tu cabeza.

Imagino que tendrá que ver, que al analizar y cribar todos tus objetos que has acumulado durante toda tu vida, uno a uno, te hace evocar recuerdos y deseos de antaño, algunos desechados y otros vuelven a cobrar vida. Objetivos y metas que te propusiste, que quedaron en el olvido, vuelven a resurgir con más fuerza y lo más sorprendente es que las aceptas sin ese miedo o esa falta de coraje, incluso tiempo, que antaño te lo impedía.

-          Ahorro de tiempo y dinero. Esto es así, va implícita una cosa con la otra. Esa cantidad de tiempo libre que ganas, puedes invertirla en otros menesteres que te harán ahorrar dinero.
Lo primero es cortar de raíz el consumo impulsivo. Ya no se compra nada innecesario, se corta el hábito de comprar por comprar. Al destrastear vas eliminando trastos que no utilizas y donando, vendiendo o regalando lo que no utilizas. Ver como vuelven a ser usados no tiene precio. O tirándolos si no sirven para nada. Y una vez que vas eliminando cosas, sabes lo que tienes, lo que necesitas y lo que hay que reponer. Ya no tendrás artículos repetidos y la sorpresa de que te hace falta algo. Y la regla de oro “entra uno, sale uno” (o los que haga falta), es primordial para evitar una posterior acumulación de trastos innecesarios o repetidos.

Tan sencillo como hacer una lista de la compra habitual con consciencia. Ver y saber lo que tienes, tener tiempo para organizarte un menú semanal, saber lo que te falta, ir a comprarlo, y no tener que volver porque se te ha olvidado algo. No tener que tirar nada que se te ha caducado. Aprovechar los restos para el fin de semana, o cocinarlos y congelarlos para alguna ocasión… todo eso es tiempo  y dinero que te ahorras.

O invertir en ropa de calidad, ahora que tenemos un armario decente, con las prendas que adoramos y utilizamos, todo ordenado y a punto, nada al fondo olvidado, es tan sólo pensar lo que te quieres poner (sin tener que mirar el armario) y hacerlo.
Tener tiempo para poder gestionar los recursos energéticos en casa, invertir en saber cómo ahorrar luz y agua, cocinar y limpiar uno mismo (toda la familia) para ahorrar tiempo, salud y dinero o que no nos tengan que ayudar en casa pagando (a veces por cuestión de trabajo es necesario obviamente, pero en otros casos no tanto).

Y las tareas del hogar son otro cantar, ya no hay que invertir horas en limpiar figuritas, miles de libros, mover tantos muebles pesados, limpiar cuadros, estanterías, levantar apuntes….

En el trabajo todo organizado, digitalizado, con archivos etiquetados de todo. Si trabajas desde casa, el ambiente es totalmente diferente y enriquecedor, la creatividad se dispara si no tienes nada que te distraiga, creas tus sistemas de trabajo desconectando todo lo que te pueda interrumpir.  Si no te funciona un sistema lo cambias. Todo gira en torno a ti.

- Tiempo libre para pasar en familia, no tiene precio. Ya no lo ves pasar, sino que lo disfrutas con los que más quieres, sin distracciones y obligaciones. Ya tienes todo organizado, tu tiempo de trabajo, tu tiempo para hobbies.

-          Sensación de seguridad y libertad. Tener las cosas tan claras y organizadas, te permite recrearte en otros menesteres en tus ratos libres (que ahora son más). Recuerdas o te propones nuevos retos y objetivos y te centras en ellos al 100% e ir consiguiéndolos te hace crecer como persona y tener más seguridad y nuevos objetivos.

-          Salud y bienestar. Todo va implícito, ahora puedes dedicarte más a ti. Cocinarte, dedicar parte de tu tiempo a cuidarte, hacer deporte, tus menús, comidas sanas, paseos, recrearte con tus hobbies, con tus seres queridos, diminuir o eliminar tu nivel de estrés… todo repercute directamente en tu salud mejorándola hasta niveles inimaginables.

-          Madrugar no tiene precio. Hacerlo por gusto, por el simple hecho de ver un amanecer, te alimenta el alma para todo el día. Además aprovechas más el tiempo, lo que implica tener más tiempo libre para hacer otras cosas, o simplemente descansar más.

-          No procrastinar. Uno de las mayores experiencias ha sido enfrentarme a las tareas más tediosas que durante años han sido postergadas por miedo, desidia, desgana…. Pensar que puede ser tan tedioso y al enfrentarte a ellas, darte cuenta que  no es para tanto, y la sensación de quitarte ese lastre tanto físico como mental, tiene  efectos maravillosos para la mente.

-          Simplificar. Va todo implícito. Al simplificarlo todo, ganas por todos lados, dinero, tiempo, salud, energía….

-          Desvincularte de entretenimientos banales, o robatiempos. Todos tenemos hábitos que nos roban tiempo, desvincúlate de ellos lo máximo posible o ponte un horario y tiempo establecido para ellos (mensajes, grupos, emails, redes sociales….)

Y todas las cosas buenas que me quedan por conocer y disfrutar, estoy muy orgullosa de éste primer gran paso a ésta gran y sencilla vida.


Hasta pronto!!

8 comentarios:

  1. Hola! Bueno, aunque no nos conozcamos, a mí ya me parece que es como si te conociera un poquito, pues he leído tu blog desde las primeras entradas hasta ésta. No escribo mucho en el blog y tampoco comento, pero siempre encontraba un ratito para leerte, porque me considero un poco obsesa del orden y hacía tiempo que venía pensando en cambios que tenía que hacer yo y también en mi casa, pero tú me abriste esa ventana hacia el minimalismo y esa palabrita mágica: desastrear. Estoy convencida ya de que tengo que ponerlo en práctica...

    Y bueno, de eso hablo un poco hoy también en mi blog, así que he tenido que nombrar el tuyo, pues me has servido de ayuda de verdad, así que espero que no te importe. Y, por supuesto, me encanta tu blog y me alegro de que te haya aportado todas esas cosas buenas hacer lo que has hecho y que hemos podido leer así que gracias por compartirlo también.

    Un beso!

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    1. Gracias a ti Náyade, me alegra mucho que te haya podido inspirar mi experiencia. Espero que disfrutes mucho el proceso, es largo y pesado, pero me ha merecido la pena, espero que te pase igual.

      Un beso y gracias por leerme!!

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  2. ¿Sabes, Esther? leyéndote hoy me he sentido muy identificada contigo y me he dado cuenta de que veo cada día amanecer (paseo al perro a las seis y pico), tengo tiempo para estar con mi marido y charlar, y salvo los papeles, sé dónde están todas mis cosas, no pierdo tiempo buscando nada. Tengo muchas cosas, pero todas las que uso tienen su sitio. Ahora falta sacar las que no uso, no necesito, no me gustan o no me aportan buenas sensaciones.

    Sí, sí, imagino cómo me sentiré cuando haya terminado el destrasteo. No voy a caber en mí (bueno, en realidad voy a caber mucho mejor, ja ja ja).


    Besotes y felicidades.



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    1. Muchas gracias guapetona!! mucho ánimo con el destrasteo y a por él!!! :D

      Besuquis!!!!

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  3. Felicidades, me alegra muchísimo que estés empezando a disfrutar tu nueva vida :)

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    1. Muchas gracias Darey!!

      Un beso!!

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    2. Hace meses que te sigo y me tienes totalmente enganchada a tu blog,algún día me gustaría poder contarte que logre llevar un estilo de vida parecido al tuyo,enhorabuena por tus logros,eres mi "gran idola "soy paqui aunque publique con la id de mi hijo

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    3. Muchísimas gracias por tus palabras Paqui, seguro que todo lo que te propongas lo conseguirás. Y es que cuando hay una semillita dentro, tarde o temprano germina, que es lo importante.

      Un besote!!

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