sábado, 30 de mayo de 2015

De "Rastro".

Hace unos días me invitaron a participar en un mercadillo y ayer fue el día. Ya participé el año pasado, la temática era “artesanal” y por casualidades de la vida, tenía un montón de jabones caseros artesanales para poder ofrecer.

No se vendió mucho en general, pero fue una buena experiencia. Nunca pensé que me pondría tras una mesa a vender nada, y mucho menos algo hecho por mi, pero finalmente fue muy grato tanto pasar el día en ese ambiente, como que algunas personas valorasen mi trabajo y adquirieran algunos de mis jaboncitos.

Éste año se volvió a realizar, y permitían la opción de hacer “rastro”, ¡¡y qué bien me vino!!  Me quedaban algunos jabones aunque no los suficientes como para montar una mesa completa, pero tenía pendiente la criba de libros ;)

Así que ni corta  ni perezosa, los cribé cuidadosamente, y tras hacerlo, había más que suficientes para montar una mesa bastante interesante, junto con mis jabones y alguna cosita más.

La experiencia maravillosa, mis libros se fueron con gente fantástica que disfrutaron mucho buscando tesoros y comentando los libros con ellos, se me hizo el día muy ameno. Y los jabones también tuvieron su éxito, más que el año pasado, así que el año que viene seguramente repita si me ofrecen la oportunidad  :D

No podía haber llegado en mejor momento, destrasteo junto con la posibilidad de venta, y una experiencia fantástica. Me siento muy agradecida y afortunada. ¡¡Digno de repetir!!


Hasta pronto!!

4 comentarios:

  1. Jo, qué guai... destrasteo + mercadillo = gozada múltiple.

    Me encantaría aprender a hacer jabones. Uno de los "trastos" que tengo es un frasco de 5 l. de aceite usado... pa darme de pellizcos, ja ja ja.

    Besotes

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  2. Jajaja, qué tremenda!!! La verdad es que la casualidad me vino de perlas, así que tan agradecida!!

    Besitos!!

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  3. ¿De dónde eres, Esther?
    Aquí en Barcelona hacen cada mes un mercadillo todo a 1€ donde he puesto mesa dos o tres veces. Ha sido un poco decepcionante porque aunque recuperé el dinero invertido (alquilas el espacio, una mesa y una silla), apenas saqué beneficio y lo peor, volví a casa con muchos trastos que no se vendieron. No sé si los días que fui yo fueron malos o es que lo que yo tengo no lo quiere nadie (depresión), pero cuesta mucho sacar las cosas e inviertes un día entero...

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    1. Aquí no hay de esas cosas, éste mercadillo es artesanal de un pueblo vecino (cerca de Murcia), y lo hacen una vez al año. Ahí vendo mis jabones, y de un par de años para acá permitieron hacer también rastro, lo cual me vino estupendamente para ir sacando los libros.

      Pero no se paga nada, lo que saque se queda, porque el tema puestos y mercadillo puede ser muy frustrante, has de vender muy barato y aún así no se vende mucha cosa, pero para mi fue muy terapéutico.

      Me sirvió básicamente para largar los vhs, porque es que ni regalados los quería la gente, me sirvió para desapegarme de ellos (si nadie los quiere y yo no los utilizo, para qué los quiero? )

      Y tener que volver año tras año con un montón de libros, hace que me canse y cada vez les tenga menos apego. Ya los tengo preparados para donarlos a una asociación de animales para que los vendan en mercadillos, sólo me tengo que hacer al ánimo, subir al desván, cargarlos al coche y llevarlos :S

      Tener que cargar con trastos muchas veces puede ayudar a desapegarte de ellos.

      Yo desde luego lo he donado todo, menos los libros que les puse un precio simbólico (1 euro tapa dura, 0'50 c. tapa blanda) para evitar acumulaciones en una misma persona y estuviesen más repartidos.

      Y ya los que quedan, si no los saco antes del próximo rastro, pasarán ese rastro y ya para la asociación, que lo estoy deseando porque aun me quedan muchísimos.

      Besotes!!

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