sábado, 25 de abril de 2015

Día 25. Juguetes.

25 de abril de 2015.

Hoy me ha cundido el día muchísimo. Aprovechando que estaba la niña hemos bajado todos los juguetes del desván y hemos hecho una mega-criba. 

El salón se ha convertido en una montaña de juguetes y juegos, de los que para mi sorpresa, apenas se ha quedado nada. Normal, si no usaba nada, por eso estaban en el desván, y con sus cajas e instrucciones han partido hacia nuevos hogares donde otr@s niñ@s le sacarán el jugo que se merecen.

Con lo que se ha quedado, hemos pasado un buen rato jugando, cosa que me ha hecho disfrutar muchísimo, la verdad. La tecnología está bien, pero volver a jugar a juegos de antaño tiene su encanto, lo hemos pasado estupendamente y creo que repetiremos más a menudo.

Y medio desván vacío, eso ha sido lo mejor del día!! sabía que había montones y montones de juguetes, pero al sacarlos todos nos hemos quedado alucinadas. Cuatro horas completas cribando, que se dice pronto, pero nos hemos quedado en la gloria.

Ésto quedará como rutina, en cuanto se canse de algún juego, se regala a otro niño o niña, que para eso están los juguetes, para gastarlos.

A ver si mañana consigo acabar con el desván, ya voy viendo el fin, y sólo me quedan 5 días para cumplir mi objetivo :D

¡¡Hasta pronto!!

4 comentarios:

  1. Tienes una niña que vale mucho!! no es fácil conseguir que dejen partir sus antiguos juguetes, creo que está aprendiendo muy bien de mamá.

    El desván lo dejarás hoy impecable, ya verás.

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    1. Muchas gracias tesoro, a ver si es verdad!! acabo de estar un rato y hay un par de cajas muy conflictivas, a ver si me cunde como ayer ;)

      Un besazo!!

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  2. Yo también he pensado en tu hija, que tal vez le costaba desprenderse de sus cosas. Pero ya veo que ha aprendido bien.

    El sábado también estuve "con juguetes". Tenía un baúl lleno de cosas. Mis hijas me dijeron que podía tirarlo tal cual, sin mirar.

    Pero yo no pude. Fui sacando una por una todas las cositas. Lo cierto es que eran "restos", los juguetes gordos ya salieron de casa hace años, para sobrinos y amigos. Esto quedó "traspapelado" por el garaje (o tras-trasteado).

    Aún así no pude tirarlo todo. Algún minijuguete de cuando yo era niña (hace 45 años) aún había sobrevivido todo este tiempo, así que lo guardé. Un osito bonito al que le hace falta una visita a la clínica de muñecas (o sea, mi costurero), un Mikado y una pieza de dominó ¡de mi padre adolescente! tenía el dominó entero menos una pieza, y ha aparecido. El mikado se lo regalaron en la mili, en el año 1965, ¿cómo voy a tirar eso?

    Total, un pelín fracaso el tema. Aunque he conseguido vaciar el baúl, que va a servir para guardar los almohadones en mi dormitorio.

    Me pregunto si es necesario guardar almohadones, pero aún estoy en plan "tener una cama bonita" con cojines de adorno, distintos de las almohadas de dormir. Me falta, me falta... no soy tan eficiente como pensaba.
    Eso sí: la cama, con toooodos sus cojines y adornos, me supone menos de un minuto cada mañana. Así que no hay para tanto.

    Besotes y ánimo, que te falta poco.

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    1. No es fracaso Amelia, has de quedarte con lo que te haga feliz, así sea un botón o un armario, y con más razón todavía si te cuesta tan poco mantenerlo, así que has hecho muy bien en guardarlo, la historia es preciosa!!!

      Besitos!!!

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